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Las cremas de verduras suelen cargar con mala fama por culpa de versiones aguadas, recocidas y prácticamente idénticas entre sí. Sin embargo, cuando se hacen con la verdura bien dorada, se añaden legumbres u otros ingredientes que aporten cuerpo.

Estas se rematan con yogur, especias o hierbas aromáticas para ganar una textura sedosa y un sabor potente, el resultado no tiene nada que ver con esa idea triste de 'puré sin gracia'.

No serán la receta más vistosa ni la que más conversación genere, pero en días de frío y cansancio, cuando apetece comer bien sin complicarse, son una de las opciones más agradecidas.

La clave está en cocinarlas con cabeza: preparar una buena cantidad de base con pocos ingredientes y técnicas sencillas, y después darles variedad con pequeños cambios para que parezcan platos distintos. Estas son las tres cremas imprescindibles para el invierno.

Crema de puerro y zanahoria

La primera crema es de puerro, zanahoria, hierbas provenzales y judías rojas. Para la receta base necesitaremos: 1,5 kilos de zanahorias, 3 puerros, 1 cabeza de ajos, 2 botes grandes de judías rojas cocidas (800 gramos escurridas), 1 litro de caldo o agua, 750 mililitros de leche o bebida vegetal, hierbas provenzales, sal, pimienta, aceite de oliva.

Para la primera comida, 300 gramos de queso fresco y picatostes al gusto (opcional); para la segunda, 2 aguacates medianos y semillas de calabaza al gusto; para la tercera 4 filetes de ración o supremas de pescado, 1 limón o lima.

Lava, quita las puntas y trocea 1,5 kilos de zanahorias y la parte blanca y verde clara de tres puerros (guarda la parte más oscura para un caldo u otra preparación) y tres o cuatro dientes de ajo enteros pelados. Dora todo en una olla grande a fuego medio, con un poco de aceite, sal y pimienta, removiendo de vez en cuando. Cuando tenga color, añade una cucharada de hierbas provenzales (o al gusto), 800 gramos de alubias rojas o blancas cocidas y un litro de caldo o agua. Lleva todo a ebullición hasta que las verduras estén tiernas, añade 750 mililitros de leche o bebida vegetal, tritura bien y ajusta de sal y pimienta.

Crema de verduras CANVA

Para la primera comida, sirve con una cantidad generosa de queso fresco desmigado por encima y, si quieres, unos picatostes; para la segunda añade medio aguacate en dados y unas semillas de calabaza en cada ración y en la tercera ponle encima un filete de pescado a la plancha o al vapor, y sirve con una cuña de limón o lima.

Calabaza y cebolla asadas con comino y naranja

Para la receta de la crema de calabaza y cebolla asadas con comino y naranja necesitaremos: 1 calabaza grande o dos medianas (unos 2 kilos en total enteras), 2 cebollas grandes, 1,5 litros de caldo de verduras o de pollo, comino en grano al gusto, 1 naranja (para ralladura y zumo), sal, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra.

Para la primera comida, unos 300 gramos de yogur griego y unos 150 gramos de salmón ahumado; para la segunda, unos 600 gramos de garbanzos cocidos, ajo al gusto, perejil fresco, pimentón dulce o picante. Para la tercera, 400-500 gramos de pollo cocinado (a la plancha o asado), 1 cebolleta.

Puedes arrancar esta crema en otra bandeja de horno cuando vayas a preparar cualquier asado, o hacerlo en la freidora de aire en varias tandas. Si no tienes a mano ni una cosa ni la otra, puedes dorar las verduras peladas y troceadas directamente en la olla, con un poco de aceite. Para no tener que pelearte con la calabaza cruda, puedes ponerla unos minutos al microondas: se ablandará un poco y será más fácil de trabajar.

Crema de verduras CANVA

Asa las cebollas enteras con piel y la calabaza cortada por la mitad –aliñada con aceite y sal– a 200 ºC, unos 40 minutos (o hasta que la calabaza esté bien dorada y blanda). Cuando puedas hacerlo sin quemarte, vacía la carne de la calabaza y pela las cebollas y córtalas en trozos grandes (solo para que luego se trituren fácilmente). Tuesta un poco de comino en una olla con un poco de aceite y cuando esté fragante añade las verduras y el caldo. Cuece unos 10 minutos, tritura, añade la ralladura y el zumo de una naranja al final y ajusta de sal y pimienta.

Para la primera comida, añade dos cucharadas generosas de yogur griego o similar sobre la crema bien caliente, un poco de salmón ahumado troceado y pimienta recién molida. Para la segunda, saltea unos garbanzos cocidos con un poco de ajo, perejil y pimentón y ponlos encima de la crema; en la tercera, desmiga o trocea pollo a la plancha o asado (los de supermercado ya hechos son un apaño perfecto para este tipo de platos, ensaladas o bocadillos) y un poco de cebolleta picada.

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