Publicada

Nos gusta investigar o ir a los bares y restaurantes que han visitado los famosos porque funcionan como una especie de “atajo” a la experiencia: si alguien admirado estuvo allí, sentimos que el lugar tiene un valor extra, casi como un sello de calidad o de estatus.

Es una mezcla de curiosidad y aspiración: queremos ver “qué tiene de especial”, comprobar si es tan bueno como parece y, en el fondo, acercarnos un poco a ese mundo que normalmente vemos desde fuera.

También influye el factor historia: un sitio con anécdotas de celebridades se vuelve más interesante, como si no fuera solo un local, sino un escenario donde “pasó algo”.

Además, hay un componente social muy fuerte: ir a esos sitios nos da conversación, fotos, referencias culturales y una sensación de pertenencia a una tendencia compartida. Es el mismo impulso que nos lleva a visitar lugares de películas o series: buscamos sentirnos parte del relato.

Y en una época donde todo se comparte, un restaurante “de famosos” no es solo comida, es una experiencia con valor simbólico: te hace sentir que estás viviendo algo especial, aunque sea por un rato.

El bar de Barcelona

El Bar Marsella es uno de los establecimientos más icónicos de Barcelona. Está situado en pleno barrio del Raval, en la esquina de las calles Sant Ramon y Sant Pau, y abrió en 1820, un dato que lo sitúa como el bar más antiguo de la ciudad.

El local mantiene intacta buena parte de su carácter original del siglo XIX. En su interior todavía se pueden ver lámparas antiguas, espejos desgastados, mosaicos en el suelo, mesas de mármol y cartelería histórica que decora las paredes.

Bar Marsella INSTAGRAM

Marca de la casa

Entre los rótulos más curiosos destacan algunos como “prohibido cantar” o “prohibido estacionarse en las mesas”, colocados durante la dictadura franquista con el objetivo de frenar posibles reuniones clandestinas. Ese aire auténtico y decadente es, precisamente, una de las claves que lo han convertido en un reclamo turístico imprescindible.

Si hay una bebida asociada al Marsella, esa es la absenta, que se sirve en el bar desde hace más de cien años. Allí se elabora con una receta catalana exclusiva, de color amarillento y con un suave toque de regaliz. La forma tradicional de tomarla incluye un pequeño tenedor, dos terrones de azúcar y agua: el azúcar se coloca sobre el tenedor, apoyado en el borde de la copa, y se va deshaciendo poco a poco mientras cae sobre el licor.

Artistas famosos

A lo largo de los años, el Bar Marsella ha sido refugio y punto de encuentro de artistas, escritores y sindicalistas. Por sus mesas pasaron nombres como Picasso, Dalí o Ernest Hemingway, alimentando la leyenda de un lugar con historia propia.

En tiempos más recientes, Rosalía también ha señalado este bar como uno de sus espacios favoritos en la ciudad, atraída por su estética decimonónica y por la mística que rodea a la absenta, el gran símbolo del local.

Esa conexión se reforzó en 2023, cuando la artista escogió el Marsella como escenario del videoclip de “Vampiros”, junto a Rauw Alejandro. En las imágenes, ambos aparecen caracterizados como vampiros mientras piden absenta, una elección que no solo impulsó de nuevo la popularidad del establecimiento, sino que también lo acercó a una nueva generación que descubrió en él un rincón auténtico, cargado de memoria y personalidad.

Noticias relacionadas