Toni Comín, ex eurodiputado de Junts
Junts ha reabierto la investigación interna al exconseller Toni Comín por, presuntamente, haber acosado a uno de sus asesores en el Parlamento Europeo durante la pasada legislatura.
El partido, sin explicarlo demasiado, cerró el procedimiento interno en febrero y lo reactivó el pasado junio, paralelamente a las investigaciones que lleva a cabo la Eurocámara a partir de una denuncia.
El dictamen que emitieron al respecto es claro: describe un escenario de abuso de autoridad y comportamientos que rebasan cualquier límite de la decencia: tocamientos no consentidos, interrogatorios constantes sobre su vida sexual, propuestas de tríos con otros hombres, insinuaciones y hasta un episodio concreto en una habitación de hotel donde Comín habría entrado en su ducha.
Ahora, pese a que Junts ha protegido su presunción de inocencia —para algunos, de forma excesiva con los indicios que hay—, cada vez está más cerca de un veredicto que pueda expulsarle cautelarmente de la formación, aunque él dice que no hizo nada.
En el partido, según explican varios de sus miembros destacados, ha pasado de ser alguien respetado a denostado.
Y eso no es todo, ya que el TJUE se pronunciará mañana sobre la amnistía y Comín podría volver a ser eurodiputado de nuevo en función de su dictamen.