Pila verde a Antonio Balas EFE
El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas acaba de ser ascendido a coronel y, en consecuencia, debería cambiar de destino (algo que complacería especialmente a Pedro Sánchez y su pandilla de imputados, investigados y encarcelados).
Es decir, abandonar la UCO, donde ha desarrollado una actividad más que brillante en la persecución de nuestros chorizos de cuello blanco, y exponerse a que el gobierno le encuentre un destino de lo más guay en La Gomera, donde podría dedicarse al estudio del uso del silbo canario en la práctica del contrabando.
La judicatura, con muy buen ojo, propone que el coronel Balas siga en su puesto de la UCO hasta que acabe el trabajo empezado, pues lo considera un tipo insobornable que aguanta lo que le echen y siempre está dispuesto a llegar al final de todo.
Teniendo en cuenta las historias aún por aclarar de la directora general de la Guardia Civil y de algunos mandos por encima del coronel Balas, lo de mantenerlo en la UCO suena de lo más razonable.
Intuyo que en el PSOE sanchista, al coronel Balas no se le tiene mucho aprecio, pues ha sido el principal responsable de la caída de algunos figurones del gobierno y de alguna que otra fontanera con ganas de prosperar en él.
Supongo que se le considera parte del fango que rodea a quienes nos gobiernan, una pieza más de la conjura antiprogresista entre la derecha, la extrema derecha, los jueces fascistas, la Iglesia pedófila y el departamento de estado de los USA, todos ellos empeñados en que gane las próximas elecciones el PP, cosa probable, pero más por la decadencia del PSOE que por el talento del aspirante a suceder a Sánchez, que brilla por su ausencia (simplemente, se lo han puesto a huevo).
Es muy triste que haya polis que se dejan corromper, ya sea por dinero o por simpatía hacia ciertos partidos políticos. De ahí la importancia de la figura del coronel Balas, un hombre que, haciendo honor a su apellido, donde pone el ojo, pone la ídem. Por eso los jueces insisten en que se quede en su puesto hasta que no quede nadie por detener.
De momento, solo es una petición (que debería atenderse). Pero si el gobierno insiste en enviarle a un destino desde el que no moleste, la sugerencia judicial puede convertirse en una orden de obligado cumplimiento.
Seguro que hay en la Guardia Civil gente tan incorruptible como el coronel Balas, pero prorrogar su estancia en la UCO para que termine lo que empezó es lo más razonable que puede hacerse en la situación lamentable que está viviendo el país.
A no ser que se crea en la existencia de esa conjura de los fachas de la que habla la falsa izquierda en el poder. En ese caso, a seguir creyendo en unicornios y tan felices.