Pila verde a el el decano de los fisioterapeutas, Ramon Aiguadé Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya
1.500 fisioterapeutas más en el sistema público catalán. Es lo que reclama el decano de los fisioterapeutas, Ramon Aiguadé. Y motivos no le faltan. El mejor, quizá, lo resume una frase que ha pronunciado en una entrevista con este medio: "La medicina da años de vida, pero la fisioterapia da vida a esos años".
Cataluña envejece a marchas forzadas, y ese cambio demográfico exige reforzar una especialidad que no solo trata lesiones, sino que ayuda a prevenir la dependencia y a preservar la autonomía de miles de personas.
Aiguadé reconoce que se han dado pasos importantes. Hace unos años se incorporaron cerca de 400 fisioterapeutas a la atención primaria, reforzando un enfoque mucho más preventivo. Sin embargo, sostiene que seguimos muy lejos de la dotación que necesita el sistema público.
Hay centros donde un paciente debe esperar varios meses para recibir tratamiento. Una demora difícil de justificar cuando una lesión musculoesquelética que no se atiende a tiempo puede cronificarse o incluso acabar en una intervención quirúrgica.
Si la sanidad pública no es capaz de responder, la fisioterapia corre el riesgo de convertirse en un servicio reservado para quienes pueden pagarla de su bolsillo. Si de verdad queremos dar vida a esos años, conviene escuchar una reivindicación que parece de puro sentido común.