Iolanda Segura, portavoz de Ustec
El sindicato mayoritario del profesorado en Cataluña, Ustec-Stes, vuelve a convocar huelga este viernes, desmarcándose del resto de organizaciones sindicales que, tras meses de negociación, han acordado los mejores avances retributivos y laborales de los últimos años: aumentos salariales, reducción de ratios y más estabilidad en las plantillas.
Mientras el resto de representantes celebran un pacto que consideran histórico, Ustec-Stes —con Iolanda Segura al frente— insiste en mantener la protesta, imposibilitando la unidad sindical y generando un nuevo bloqueo en los centros educativos.
La estrategia repite el guion de los últimos cursos: rechazo frontal a cualquier acuerdo que no cumpla su lista completa de reivindicaciones, aunque ello suponga paralizar escuelas y desgastar aún más a un sistema bajo presión.
La Generalitat afronta uno de los momentos financieros más delicados de la legislatura: sin presupuestos aprobados y con negociaciones abiertas en el Parlament, cualquier mejora adicional al pacto firmado implicaría recortes en otros servicios públicos.
Segura, sin embargo, prefiere trasladar la presión a las calles, a las aulas y a las familias, fagocitando los avances logrados por la vía del acuerdo y reeditando el discurso del “todo o nada” que cada vez parece convencer a menos docentes.