Pablo Moscoloni
Denuncias por falta de entrega de productos y retenciones indebidas de dinero, promociones y opiniones manipuladas, presiones a los trabajadores... Esas son algunas de las prácticas que se ocultaban tras la tienda de comercio electrónico AllZone, tal y como han atestiguado desde asociaciones de consumidores hasta empleados de la propia empresa.
Consumidor Global desgrana los testimonios de dos de esas trabajadoras, que confirman el modus operandi de la tienda online de productos tecnológicos: "Mentíamos a los clientes y poníamos reseñas falsas", aseguran.
Y es que, para el usuario que llegaba a AllZone buscando un móvil de última generación a precio de ganga, las valoraciones positivas eran un anzuelo tan irresistible como falso.
Esa manipulación afectaba también a las promociones: "Los sorteos también eran falsos. No había ganadores reales. Era solo imagen", admite la misma fuente.
Ambas extrabajadoras coinciden en que la falta de transparencia con el cliente no era un error puntual, sino una instrucción desde la dirección de AllZone, encabezada por su CEO, Pablo Moscoloni: "Nunca podíamos decir que no había stock. Siempre había que inventar un problema logístico, un retraso del proveedor, una incidencia puntual", relata la fuente.
Y, luego, "tardaban meses en dar el producto o el reembolso porque, hasta que el proveedor no nos solucionaba algo, nosotros no solucionábamos nada al cliente".
Acusaciones muy graves que, entre muchas otras, evidencian la falta de ética de este e-commerce, que ahora habría trasladado su actividad a una nueva web (shopenzona.es) donde reproduce la misma estructura comercial, según revela Consumidor Global.