
Alba Bou, alcaldesa de El Prat de Llobregat, en una imagen oficial
El Prat de Llobregat (Barcelona) ha roto amarras con el arquitecto que conducía la reparcelación del sector La Seda-Paperera, que será el plan urbanístico más importante de Cataluña, con 5.410 viviendas proyectadas, la mitad de ellas de protección oficial.
La intervención es necesaria porque será un revulsivo económico de El Prat, y porque ayudará a paliar la evidente falta de vivienda de protección pública para la ciudadanía del Baix Llobregat.
Eso sí, parece que el municipio, la ciudad-estrella de los comunes en Cataluña, está conduciendo el proyecto de forma manifiestamente mejorable. El Prat lleva dos despachos de arquitectos para hacer la reparcelación de este sector: OUA y Arquitectura Produccions.
Este último, pilotado por el icónico urbanista Miquel Roa, ha salido despedido de la intervención en tiempos recientes.
Antes, el plan inmobiliario provocó una guerra interna en los comunes. El alcalde, Lluís Mijoler, chocó con Alba Bou, concejal de Urbanismo y, ahora, primera edil tras la marcha del munícipe al Parlament, como avanzó este medio.
Se impone que los comunes doten de seguridad jurídica el plan La Seda-Paperera. Porque su entidad es tal que trasciende el límite de la ciudad metropolitana. Las cuitas politicas, habituales en la formación populista, no lo deberían contaminar.