La Supercopa es la competición menos importante del calendario futbolístico, pero el formato actual, con cuatro equipos, es mucho más atractivo que el anterior. Y su desenlace tiene consecuencias. Para bien y, sobre todo, para mal, como bien sabe Xabi Alonso.
El domingo, el Real Madrid perdió la final de la Supercopa contra el Barça (3-2). El equipo blanco compitió hasta el final, pero Xabi Alonso optó por un planteamiento muy conservador, admitiendo la superioridad del rival. Su plan molestó a Florentino Pérez.
El fichaje de Arbeloa
El día después de la final se desató la gran tormenta en el Real Madrid. El club despidió al técnico tolosarra y anunció el fichaje de Álvaro Arbeloa, el más mourinhista de los futbolistas que tuvo el entrenador portugués en el Bernabéu.
Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid Castilla
La Supercopa de 2026 ha sentenciado a Xabi Alonso. Seis años antes, el Barça fulminó a Ernesto Valverde, tras perder el equipo azulgrana contra el Atlético de Madrid (2-3), en semifinales.
Otras derrotas
La Supercopa no sentenció un año después a Ronald Koeman, pero casi. El 17 de enero, a la espera de las elecciones de 2021, el Barça perdió contra el Athletic (2-3). En 2022, ya con Xavi Hernández, el equipo azulgrana también fue superado por idéntico marcador (2-3) por el Real Madrid.
Xavi saluda a Valverde
Antes, la Supercopa se disputaba en agosto. Dos equipos y dos partidos. Ahora se juega en enero, a media temporada, y puede ser la sentencia de los técnicos perdedores.
