El Real Madrid es un club único. En el Santiago Bernabéu basta con las victorias. El madridismo deja el juego en un segundo plano con tal de que lleguen los trofeos. Igualmente, la exigencia es máxima, y los ciclos ganadores prevalecen por delante de las estrellas. Nadie es imprescindible El presidente del club blanco, Florentino Pérez, no consiente económicamente a las estrellas como Josep Maria Bartomeu hacía antaño en el Barça. De ahí que numerosas leyendas madridistas se han marchado por la puerta de atrás. El club siempre ha estado por encima de cualquier jugador, y ni siquiera Cristiano Ronaldo se libró de aplicar aquel mandamiento al pie de la letra.
Xabi Alonso, llamado a ser el nuevo Pep Guardiola después de hacer historia en el Bayer Leverkusen, se ha desvinculado de la entidad de "mutuo acuerdo" después de 34 partidos. La trituradora de mitos ha devorado a otro de los campeones de la décima Champions League levantada en Lisboa en 2014. Aquel año, el genio de Santpedor se llevó al pivote de Tolosa al Bayern de Múnich, y desde entonces, tejieron una amistad que ha perdurado hasta la fecha.
El mismo balance que Flick
La hinchada merengue pedía a gritos el regreso del estratega Tolosarra, avalado por el doblete de Bundesliga y Copa Alemana alzado en 2024 con el Leverkusen y una innovadora defensa de tres con carrileros. Sin embargo, Xabi no entró por los ojos a Florentino. Y tampoco por los del vestuario. El corral madridista, repleto de gallos, desbordó al nuevo inquilino del banquillo. El estratega vasco no dispuso de la misma libertad para implantar sus ideas en Chamartín, y cedió terreno progresivamente ante una plantilla anárquica.
Vinicius Jr se marcha enfadado tras ordenar su sustitución Xabi Alonso en el clásico
Sobre el papel, Xabi Alonso ha ganado el 70% de los partidos con 24 victorias, cuatro empates y seis derrotas. El mismo balance que Hansi Flick en sus primeros 34 partidos en Can Barça. Sin embargo, una Supercopa traicionera a media temporada cuando ya se cernían las dudas sobre su futuro agotó el crédito que le quedaba.
El Barça partía como favorito, y el equipo blanco, había doblegado al Atlético con sufrimiento, pero sin Kylian Mbappé. El cuadro catalán también sufrió en los últimos instantes de la final con dos paradas de Joan García para evitar la tanda de penaltis. Con esto, resultó insuficiente para una plana mayor que ya se planteaba un golpe de timón en los últimos partidos de 2025. A pesar de su estatus de leyenda, la dirigencia solo le ha concedido seis meses de vida hasta poner sobre la mesa el divorcio.
El pulso de Ramos
Como Xabi, otros tantos. Karim Benzema partió rumbo a Arabia Saudí en 2023 contra la propia voluntad del presidente, y se despidió en un acto de homenaje íntimo, con la presencia de Florentino, del técnico Carlo Ancelotti y de compañeros del vestuario. Con esto, la afición no pudo estar presente en el evento a puerta cerrada. Luka Modric dispuso de un emotivo partido de despedida en mayo de 2025, con parlamentos y la ovación de un Bernabéu abarrotado. Tres excepciones, contando a Toni Kroos en 2024, que se desmarcaron de las amargas partidas de las leyendas de Concha Espina
Benzema se despide con gol del Real Madrid y del Santiago Bernabéu
Luka Modric, manteado en su despedida con el Real Madrid
En cambio, Sergio Ramos sí que se marchó por la puerta de atrás, tras aceptar la oferta de renovación fuera del plazo. En 2021, el central camero puso punto final a una trayectoria de 16 años en el Bernabéu. Florentino retiró la oferta de renovación por una temporada y una rebaja del 10% de sueldo en marzo del mismo año, ante las constantes negativas del defensor.
Florentino Pérez entrega una insignia de oro a Sergio Ramos en su despedida
Sergio Ramos, en 'Cibeles', su nueva canción
Cuando se arrepintió y se disponía a aceptar, la propuesta ya había caducado. El capitán perdió el pulso y todavía no ha superado aquella ruptura. Incluso, en 2025 estrenó una canción titulada Cibeles, repleta de indirectas: "Hay cosas que no te dije, que todavía me duelen. Yo nunca quise irme, tú me pediste que vuele".
Las exigencias de Cristiano
Después de levantar su tercera Champions League en el Santiago Bernabéu en 2017, Cristiano Ronaldo pidió un aumento de sueldo a la altura de Leo Messi, para que le correspondieran el estatus de mejor jugador del mundo. No obstante, la entidad tampoco cedió a sus exigencias. Con 32 años, la plana mayor consideraba que ya había pasado su mejor fútbol, y aquel choque de egos por sus demandas salariales precipitó una ruptura irreconciliable.
Cristiano Ronaldo se despide del Real Madrid tras ganar la Champions League en 2018
Finalmente, la Juventus puso 117 millones de euros sobre la mesa y se llevó al mito portugués tras alzar la tercera Orejona consecutiva. Mientras el Madrid volvió a alcanzar la gloria europea en 2022, el mejor jugador de su historia tuvo que conformarse con los mejores recuerdos vestido de blanco, sin acto para formalizar el adiós. Nada volvió a ser igual.
La soledad de Casillas
Iker Casillas, uno de los mayores iconos en la historia del club, sufrió la despedida más funesta. Solo, invadido por las lágrimas de tristeza y emoción, y en una fría rueda de prensa. De nada sirvió su condición de capitán. En la temporada 2012-13, comenzó a perder importancia a las órdenes de José Mourinho, y el fichaje de Keylor Navas en 2014 significó su sentencia. La directiva tan solo le ofrecía a San Iker una renovación con un papel testimonial. En 2006, cuando ya encadenaba su séptimo curso en el primer equipo, el presidente Florentino hizo una rajada monumental contra el portero que se filtró en 2021, en pleno comienzo del proyecto de la Superliga. Las relaciones entre el cancerbero de Móstoles y la plana mayor nunca llegaron a cuajar.
Iker Casillas llora en el acto de su despedida del Real Madrid
"Casillas no es portero para el Real Madrid, no lo ha sido nunca. Ha sido el gran fallo que hemos tenido, lo que pasa es que tienes a los que le adoran, le quieren, hablan con él y le defienden tanto. Es una de las grandes estafas (...) No tiene dos dedos de frente. Yo le conozco perfectamente. Es un tío muy corto. Cuando se lleva mejor o peor con su novia se le nota, está ausente. Es como un niño pequeño. Es un perrito faldero, como un monigote, una cosa infantil", declaró el máximo dirigente del club en una conversación privada que trascendió 15 años más tarde.
La salida de Raúl
En aquel mismo diálogo controvertido, Florentino tampoco se cortó con Raúl González Blanco, el máximo goleador de la historia merengue hasta la llegada de Cristiano: "Raúl es malo, que se cree que el Madrid es suyo y utiliza todo lo que ha desarrollado para su propio beneficio, él y su representante. El culpable de que el Madrid vaya mal... Mira, yo me he ido entre otras cosas por él. Porque él, como ya se considera acabado dice 'antes voy a acabar yo con el Madrid'. Es un tío negativo, está destrozando al Madrid, la moral de los jugadores, para que digan 'es que es el Madrid el que está mal, no Raúl'. Es terrible lo malo que es el chaval y yo no puedo con ese problema
Raúl Gonzalez Blanco se despide del Real Madrid
Como jugador, el eterno capitán blanco debutó en 1994 y permaneció en Valdebebas hasta 2010. En sus últimos años, el icónico 7 perdió protagonismo, sobre todo, tras los fichajes de relumbrón de Cristiano Ronaldo, Kaká y Karim Benzema. José Mourinho encabezó dicho cambio de rumbo en el año de llegada, pero Raúl no estaba dispuesto a asumir un rol residual.
Raúl González Blanco dirige un partido del Real Madrid Castilla
Se desvinculó de la entidad con una indemnización de 12 millones y una despedida simbólica, irrisoria en comparación con su legado. Posteriormente, volvió como técnico de la Fábrica y progresó en las categorías inferiores hasta dirigir al Castilla entre 2019 y 2025, sin tener la oportunidad de demostrar su valía en el banquillo del primer equipo. En contraste, su sustituto en el filial, Álvaro Arbeloa, ha dado el salto a Primera División tras apenas seis meses en el cargo.
Hierro, Redondo y Guti
Como estos, otros tantos. Fernando Hierro puso fin a 14 años en el Bernabéu después de tener un desencuentro con Florentino. La plantilla estaba disgustada por la no renovación de Vicente del Bosque como entrenador, a pesar de haber ganado la Liga 2002-03. La bronca del defensor con el director deportivo Jorge Valdano le costó su salida, rumbo al Al-Rayyan de Qatar. Fernando Redondo, otro icono de los años 90, se marchó traspasado en el 2000, apenas días después de la victoria de Florentino en las elecciones. Públicamente, había brindado su apoyo a Lorenzo Sanz en los comicios.
Guti se despide de los Ultrasur en el Santiago Bernabéu antes de abandonar el Real Madrid
José María Guti, otro canterano que lució el brazalete, partió en 2010, después de 16 años en el primer equipo. La despedida se gestó en una rueda de prensa tibia, en ausencia de Florentino. "Mi despedida la recuerdo superfría. Si no llega a ser por los pocos aficionados que estaban atrás, del Fondo Sur, donde pude volver a salir a regalar mi camiseta... Pues bueno, fue como si se va un tío que lleva seis meses en el Real Madrid. En mi despedida tampoco estuvo el presidente, eso también duele", confesó en 2015
Noticias relacionadas
- El Real Madrid ya tiene a 'su Mourinho particular' contra el nuevo Guardiola: favor electoral a Laporta
- La anécdota que fulminó a Xabi Alonso en Arabia tras la derrota contra el Barça: Mbappé manda más
- La solución de emergencia de Florentino Pérez tras cargarse a Xabi Alonso del banquillo del Real Madrid: vuelve el 'Mourinhismo'
