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El FC Barcelona cayó en Montilivi, evidencia el "bajón" del equipo de Hansi Flick, como así lo calificó el presidente Joan Laporta en la presentación de su precandidaturaDefensem el Barça. El abogado barcelonés explicó que ha hablado con el vestuario y que está seguro de que se revertirá la "situación".

"Nos encontraremos con el buen fútbol", aseveró Laporta. Uno de los jugadores clave en esta tarea es Lamine Yamal. El genio de Rocafonda estuvo muy participativo, aunque demasiado desacertado para lo que acostumbra. Erró en los pases con el exterior, en los regates y hasta falló un penalti.

Lamine Yamal, durante el Girona-Barça EFE

El 10 del Barça dio un pequeño salto antes de golpear el balón, engañó a Gazzaniga, pero envió el esférico al poste. El equipo de Hansi Flick pudo haberse ido ganando al descanso y afrontar la segunda mitad, que dominó el Girona por completo, de manera muy distinta. De tres lanzamientos que ha asumido esta temporada Lamine desde los once metros, ha fallado uno.

"Jugó empastillado"

Que el extremo de 18 años lanzase la pena máxima pudo extrañar, sobre todo teniendo en el césped a Raphinha, todo un especialista. Además, Yamal no había hilado fino en sus acciones. Puede haber una explicación detrás de ello. Según ha explicado Bojan Krkic en la Cadena SER, el jugador formado en la Masía habría jugado con fiebre.

Frenkie de Jong y Lamine Yamal durante el Girona-Barça EFE

"Jugó empastillado porque tenía dolor de estómago y no estaba bien. Y eso a Lamine se le acabó notando", añadió el analista táctico. La afección, quizá, también le hizo fallar el uno contra uno en el que intentó una pequeña vaselina sobre el portero del Girona.

La posible fiebre, por eso, no evitó que Yamal no parara de correr. De hecho, robó más balones que los centrocampistas. Siendo delantero, recuperó seis pelotas, más que todos los mediocentros juntos. Fermín López interceptó dos; Frenkie de Jong también, y Dani Olmo, una. Además, fue el que dio más pases clave, cuatro, y el que más tiros intentó, con siete. Con un poco más de acierto de Lamine, todo podría haber cambiado.

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