Los socios y socias del Barça votan durante una de las Asambleas Ordinarias

Los socios y socias del Barça votan durante una de las Asambleas Ordinarias FCB

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Tres desestimaciones en seis años: la intrahistoria de la lucha de 26 socios del Barça forzados a usar el ‘seient lliure’ desde 2018

Los aficionados culés reclamaban que una reforma estatutaria de Josep Maria Bartomeu en 2018 debía ser anulada y, el pasado jueves 19 de febrero, terminaron saliéndose con la suya

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En 2018 el FC Barcelona lucía muy distinto. Ernesto Valverde comandaba al primer equipo, Leo Messi seguía vistiendo de azulgrana y, además, Josep Maria Bartomeu era presidente. El dirigente barcelonés se encontraba en pleno segundo mandato y, aunque en lo deportivo los culés no vivían su mejor momento, en lo institucional y económico las cosas no iban tan mal. Mucho mejor de lo que estaba por venir.

Sin embargo, eso no significa que la actualidad azulgrana estuviera exenta de polémicas. En julio, el Barça suspendió durante períodos de 8 a 18 meses a más de 2.800 socios por la cesión onerosa de su abono en el último clásico de la Liga disputado en mayo. 'Barto' quería evitar la reventa a toda costa y con dicho objetivo entre ceja y ceja, en octubre aprobó una reforma estatutaria que impedía a los socios ceder su asiento a través de cualquier plataforma que no fuera la propia del club: 'seient lliure'.

¿Cuál es el problema? El 70% de los beneficios de la venta de entradas en dicho programa se los lleva el Barça, y por lo tanto, el socio se lleva una parte mucho menos provechosa del pastel. El cambio enfureció a varios socios, que en noviembre presentaron una denuncia para tumbar la reforma. Pasaron los días, las semanas, los meses y los años y no ha sido hasta febrero de 2026, que, finalmente, los 26 demandantes se han salido con la suya. Ocho años, tres desestimaciones y, por último, un desenlace triunfal. Esta es la intrahistoria de su lucha.

Una foto de tres aficionados del Barça en el viejo Camp Nou

Una foto de tres aficionados del Barça en el viejo Camp Nou EFE

El clásico y los 2.800 sancionados

El prólogo de su relato se escribió durante el clásico del 6 de mayo de 2018. Ese día, el club barcelonés detectó 2.823 carnets falsificados, destapando una red organizada de fraude y sancionando a todos aquellos socios que cedieron sus abonos, de los cuales, 26 de ellos acabaron presentando la ya mencionada demanda. Se les privó de su condición de socios durante periodos de entre 8 y 18 meses.

Una fotografía del clásico de mayo de 2018

Una fotografía del clásico de mayo de 2018 REDES

Asimismo, no fue hasta julio de ese año que los más de 2.800 socios afectados fueron notificados de su suspensión, algo que no gustó a muchos, evidentemente. De hecho, según ha podido saber Culemanía, poco más de 1.000 personas suspendidas presentaron una reclamación extrajudicial al propio FC Barcelona pidiendo su rehabilitación. Sin embargo, el club azulgrana la denegó, algo que empujó a 450 de los afectados a avanzar por la vía judicial en un caso que, aunque ya han pasado más de siete años de su inicio, sigue sin una resolución definitiva. Fuentes legales consultadas por Culemanía apuntan a que la sentencia definitiva podría llegar en un mes o poco más de un mes.

El volantazo de Bartomeu con 'seient lliure'

Sea cual sea la situación de dicho caso, ese no es el foco relevante de esta noticia. La clave de la cuestión tuvo lugar en octubre de 2018; tres meses después del anuncio de la suspensión de 2.800 abonados. En la Asamblea General Ordinaria del 20 de octubre, Bartomeu aprobó la modificación del artículo 73.b) de los Estatutos del club culé.

Josep Maria Bartomeu, en el anuncio de su dimisión del Barça

Josep Maria Bartomeu, en el anuncio de su dimisión del Barça EFE

Javier Faus y Josep Maria Bartomeu, juntos en el palco del Camp Nou

Javier Faus y Josep Maria Bartomeu, juntos en el palco del Camp Nou Captura REDES

El cambio introducido implicaba una diferencia aparentemente pequeña pero de enorme alcance práctico. Antes de dicha modificación se consideraba infracción grave ceder el abono por un importe superior al precio oficial del partido. Sin embargo, después de la reforma, se pasó a considerar infracción toda aquella cesión de abono a cambio de una prestación monetaria que no se realizara a través de la plataforma propia de la entidad barcelonesa: 'seient lliure'.

Primera demanda

Es decir, que en lo práctico, el Barça forzó a los socios que no pudieran o quisieran ir a los partidos a utilizar sí o sí su plataforma para sacar rédito económico de su abono, aunque la devolución económica por dicho medio era muy inferior al precio real de entrada de los encuentros, ya que el FC Barcelona se queda el 70% de los beneficios de cada abono cedido.

Los aficionados del Barça, a punto de presenciar el último partido del viejo Camp Nou / EFE

Los aficionados del Barça, a punto de presenciar el último partido del viejo Camp Nou / EFE

Aunque la gran mayoría de afectados se conformó con la decisión, hubo 26 socios de los más de 2.800 sancionados que decidieron tomar cartas en el asunto. En noviembre, los demandantes impusieron su primera denuncia al FC Barcelona con la intención de tumbar la reforma estatutaria aprobada por Bartomeu y, por lo tanto, recuperar la posibilidad de ceder su abono sin usar 'seient lliure'.

Falta de comunicación

"El Barça intentó cambiar las reglas del juego antes de que empezara el partido", explica Lluís Miralbell, abogado de BMG Abogados y quien ha llevado el caso de los 26 demandantes durante los más de siete años que ha durado el proceso. Para entender los próximos avances de la lucha legal hace falta conocer los argumentos de la defensa.

El Barça celebra el título de Liga 2018-19

El Barça celebra el título de Liga 2018-19 FCB

Josep Maria Bartomeu

Josep Maria Bartomeu MONTAJE CULEMANIA

Según Miralbell, a la hora de aplicar la polémica reforma estatutaria del 20 de octubre, el FC Barcelona incumplió el artículo 81 de los Estatutos de la entidad azulgrana referente a la comunicación informativa a sus socios de un cambio de tal magnitud. Dicho escrito establece un procedimiento específico e irrenunciable para cualquier modificación estatutaria. Su incumplimiento no es un defecto formal menor: es causa directa de nulidad.

Cualquier propuesta en cuestión debe someterse a información pública a los socios durante un plazo mínimo de 20 días, debe estar acompañada de una memoria explicativa de los cambios propuestos y debe incluir el articulado concreto que se pretende aprobar, no una mera referencia genérica. Pues bueno, ninguno de los tres puntos se cumplió. El Barça se limitó a comentar el orden del día, lo que implica el incumplimiento del artículo 81 de los Estatutos y, por lo tanto, deriva en la anulación de la reforma.

Dos desestimaciones en dos años

Aunque sobre el papel la defensa parezca irrefutable ahora mismo, la realidad es que para los 26 socios demandantes y Lluís Miralbell no ha sido precisamente fácil salirse con la suya. El primer mazazo llegó en 2021, tres años después de la presentación de la primera denuncia.

La asamblea general ordinaria de socios del Barça en 2021

La asamblea general ordinaria de socios del Barça en 2021 FCB

Ese año, el Juzgado de Primera Instancia n.º 53 de Barcelona desestimó la demanda, al considerar que los socios sancionados carecían de legitimación activa por estar suspendidos en su condición de socios cuando se celebró la Asamblea. Los denunciantes y BMG Abogados apelaron la decisión, pero en 2022, la Audiencia Provincial de Barcelona confirmó la desestimación.

Sonrisas y lágrimas

Sin embargo, la defensa no se rindió y en 2024 obtuvo su primera victoria. El Tribunal Supremo estimó el recurso extraordinario por infracción procesal y reconoció la legitimación activa de los socios demandantes. Ahora, consideraban que la suspensión temporal de derechos no impedía la capacidad de impugnación en cuestiones que afectan directamente a sus derechos fundamentales como asociados. Punto de inflexión.

Detalle de la fachada del Tribunal Supremo / EP

Detalle de la fachada del Tribunal Supremo / EP

Asimismo, el culebrón continuó experimentando su particular montaña rusa de emociones. En 2025, tras devolver los autos a la Audiencia Provincial, esta volvió a desestimar el recurso, considerando que los requisitos de comunicación e información pública se habían cumplido con la publicación de la convocatoria de la Asamblea en la web y los periódicos. Tercera desestimación en cinco años.

La sentencia definitiva del Supremo

No obstante a eso, como si de un gol en el descuento se tratara, los 26 demandantes y Lluís Miralbell protagonizaron una verdadera remontada en el último segundo. El pasado jueves 19 de febrero, el Tribunal Supremo falló a favor de los socios, estimando el recurso de casación impuesto y declarando la nulidad de la reforma estatutaria impugnada.

El Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo

El alto Tribunal español impuso un principio de nulidad ab initio a la modificación de los Estatutos aprobada por Bartomeu. ¿Qué significa ab initio? Es muy importante. Muchísimo. Dicho término significa que, legalmente, es como si la norma de prohibición de concesión de abono que impuso 'Barto' no hubiera existido nunca.

¿Reclamaciones millonarias?

Eso quiere decir que todos los actos realizados bajo su amparo entre octubre de 2018 y febrero de 2026 son susceptibles de revisión, por lo que abre la posibilidad a todos los socios afectados de presentar reclamaciones económicas por todo ese tiempo que se vieron forzados a usar 'seient lliure', perdiéndose la oportunidad de sacar mucho más rédito financiero a sus abonos.

El Camp Nou en 2022

El Camp Nou en 2022 EFE

Desde BMG Abogados señalan que aún están analizando las posibilidades de reclamación según la sentencia, pero si finalmente se confirma dicha opción, al FC Barcelona se le viene un buen chaparrón. La cantidad económica que se podría reclamar en global es realmente absurda, ya que atañe a todos los partidos del Barça entre octubre de 2018 y mayo de 2023, sin contar el parón del sistema de abonos por la pandemia de la COVID-19.