El nuevo Camp Nou es un estadio en construcción. Las obras acumulan un año de retraso y los aficionados deben sortear muchos obstáculos antes de llegar a sus localidades. El mayor inconveniente es que la mayoría de los asientos disponibles están descubiertos. Entre ellos, los del palco presidencial y los asientos Vip situados detrás de los banquillos. En noviembre, el Barça recibió la licencia 1B que le permitía abrir tres de las cuatro zonas del campo restauradas. La excepción es el Gol Nord, que abrirá sus puertas cuando la entidad barcelonista reciba la licencia 1C, que podría sufrir otra demora.
El Ayuntamiento de Barcelona modificó su reglamento para avanzar el regreso del Barça al Camp Nou. No hacía falta que la primera y la segunda grada estuvieran totalmente terminadas --con buenos accesos-- para recibir el visto bueno del consistorio. Inicialmente, el gobierno municipal, liderado por el PSC (Jaume Collboni), concedió la licencia 1A, que permitía abrir la Tribuna Principal y el Gol Sud.
Accesos y evacuación
El Barça, en primera instancia, optó por seguir en el Olímpic Lluís Companys y aplazó el regreso al Camp Nou hasta la obtención de la licencia 1B. Una vez conseguida, el club también podía poner en venta los asientos de las primeras dos gradas del Lateral, con una capacidad para 45.401 espectadores.
El Camp Nou, una hora y media antes del Barça-Athletic
Un relámpago asedia el Camp Nou en el Barça-Real Oviedo
Los técnicos del Ayuntamiento siempre pidieron calma. Recalcaron que el Barça no obtendría ningún trato de favor. Más allá de pequeños cambios exigidos en el interior, querían que se garantizaran unos accesos rápidos. Y una evacuación sin obstáculos.
La licencia 1B
El esperado regreso al Camp Nou se produjo el 22 de noviembre, en un Barça-Athletic que terminó con goleada barcelonista (4-0). Desde ese día, los aficionados se han acostumbrado a entrar en el estadio con mucha antelación, sorteando vallas y otros obstáculos, sobre todo en las zonas de Tribuna y Lateral. También la evacuación es mucho más lenta que antes de la transformación del campo.
Vista panorámica del exterior de la grada de Lateral
Las presiones del Barça molestaron a los técnicos municipales. Y a los bomberos. La licencia 1B permitió que el primer equipo regresara al Camp Nou, curiosamente, cuatro días después de que Catalunya se enfrentara a Palestina en Montjuïc. El Barça se desmarcó de dicho partido por las presiones recibidas desde Goldman Sachs, con capital judío.
Grúas y otros obstáculos
El regreso del Barça al Camp Nou fue muy celebrado por Laporta, quien mantuvo su presión al Ayuntamiento para obtener la licencia 1C en diciembre de 2025 o enero de 2026. Su petición, sin embargo, fue rechazada por el consistorio, por la presencia de muchas grúas y obstáculos en los exteriores del Gol Nord.
El Gol Nord y el Lateral del Camp Nou, durante el partido Barça-Athletic
El Ayuntamiento de Barcelona todavía no se ha pronunciado públicamente sobre la licencia 1C. Las imágenes publicadas por aficionados en redes sociales sobre las grietas y las goteras del Camp Nou tras la tormenta que se desató en el partido de Liga contra el Oviedo juegan en contra de los intereses del club.
La elección de Limak
Las lluvias se han convertido en el peor enemigo del Barça con las obras del Camp Nou. Han evidenciado que quedan muchos aspectos por subsanar en un estadio que ya debía tener instalada su cubierta. Inicialmente, Limak se comprometió a colocarla en verano de 2025. Ahora ya se habla de que los trabajos comenzarán en verano de 2027 y durarán entre tres y cuatro meses.
Joan Laporta y dirigentes de Limak visitan la obra del Camp Nou
Las imágenes del palco del Barça sin protección dañan el prestigio del club y Laporta sabe que pueden tener un impacto muy negativo para sus aspiraciones de ser reelegido presidente. Su apuesta por Limak, muy cuestionada por las grandes constructoras españolas y la oposición, puede ser un foco de tensión durante la campaña electoral.
Las lluvias, el gran peligro
En el Ayuntamiento, mientras tanto, piden más garantías para conceder la licencia 1C. Las lluvias pueden ralentizar todavía más las salidas del Camp Nou de los aficionados y el siguiente permiso podría demorarse más de lo previsto inicialmente.
