Álvaro Cortés y Dani Olmo en un montaje CULEMANÍA
No se ha logrado otra Liga con 100 puntos, pero la sexta derrota en la presente Liga nos ofreció otra cara aún mejor que la que nos hubiera ofrecido igualar un récord de puntuación en la Liga, atribuible al malogrado Tito Vilanova. La buena nueva fue que en Mendizorrotza, ante el Alavés, Hansi Flick dio la alternativa a otra delicatessen de la Masía. Esta vez fue un defensa central, llamado Álvaro Cortés, zaragozano, con cinco años de experiencia en el fútbol formativo del Barça. La primera impresión que nos ofreció Cortés fue excelente, con el aplomo propio de un veterano, buena técnica con ambas piernas y también dominio por alto, que es un aspecto que la plantilla debe mejorar.
Cortés fue el decimotercer canterano que ha hecho debutar el técnico alemán en las dos temporadas que lleva como responsable del primer equipo. Tres días antes del partido de Vitoria, Flick alineó ante el Real Madrid ocho jugadores de la cantera, de los 16 que estuvieron en el campo, para remachar la victoria en su segunda Liga consecutiva. Fueron Cubarsí, Balde, Bernal, Casadó, Gavi, Fermín, Éric y Olmo, a los que se hubiera añadido Lamine Yamal de no estar lesionado.
¿Vamos hacia la cuadratura del círculo con la cantera? La aparición de Cortés supone un paso cualitativo importante, por cuanto se trata de un jugador con una complexión física aventajada, con 1,90 metros de estatura, que rompe la rutina de jugadores bajitos, pero de gran calidad, que han llegado al primer equipo en los últimos tiempos, excepción hecha de Marc Bernal, que mide lo mismo que Cortés.
El Barça B, que dirige Juliano Belletti, no ha conseguido recuperar la categoría que perdió hace un año. No importa. Más importante será que Cortés, como el resto de canteranos que ha hecho debutar Flick, como Espart, consiga afianzarse en el primer equipo. Un jugador capaz de hacer olvidar a Íñigo Martínez, y a coste cero, sería agua bendita para la maltrecha economía del club, que camina hacia los seis años sin cumplir con el Fair Play financiero y la norma del 1:1.
Solamente a base de vender patrimonio (derechos de televisión y asientos vip, entre otros) se consiguió fichar, por ejemplo, a Levandowski y Koundé. Pero tal dispendio, unido a la devaluación de los activos, incluida la plantilla de futbolistas, de 2021, no se ha conseguido superar. Las consiguientes consecuencias que han motivado multas millonarias de la UEFA, porque el Barça tiene el patrimonio Neto en negativo (-154 millones) y sin posibilidad de reducirlo, ya que no genera beneficios suficientes. Solo la venta de jugadores que generen plusvalía puede paliar la situación. Cabe recordar que las últimas incorporaciones, excepto la de Joan Garcia, han sido cesiones (Cancelo y Rashford).
Por eso, la labor de Flick con la cantera es casi tan importante como los cinco títulos que ha conseguido en sus dos primeros años, porque, con los tiempos que corren, conseguir materia prima abundante y a coste cero es casi como un milagro.