Lamine Yamal pugna con Julián Álvarez en el Atlético-Barça de la Champions League EFE
Julián Álvarez es el gran sueño azulgrana pero hablemos claro, ¿hay opciones de que el Barça lo acabe fichando? Ya os digo yo que sí pero la situación es más compleja de lo que muchos quieren admitir.
La relación con el Atlético es más tensa que nunca. Los colchoneros no facilitarán nada y menos con una dirección deportiva encabezada por Mateu Alemany que, probablemente, aceptaría cualquier destino antes que ver a Julián vestido de azulgrana. La relación institucional, los intereses deportivos y el simbolismo de la operación convierten a este fichaje en una partida de ajedrez de máxima dificultad.
Aquí entra el gran argumento colchonero: el dinero. El Atlético sabe que tiene la sartén por el mango y que el Barça sigue caminando sobre la cuerda floja financiera. Por su parte, el club azulgrana, tiene marcada una línea roja marcada, no superar los 120 millones de euros en esta operación. Una cifra enorme, sí, pero también un límite muy real que otros clubs están dispuestos a superar.
Las expectativas son gigantes y Julián ilusiona muchísimo al cule. La Araña encaja con el perfil, con la ambición y con la idea futbolística del Barça pero, sobre todo, también hay que tener en cuenta que el jugador quiere jugar en el Spotify Camp Nou. Todo apunta a que será el gran culebrón del verano y que después de dos temporadas persiguiendo a Nico Williams, el barcelonismo empieza a tener la necesidad de un final feliz.
Ni poco ni mucho por Ansu
La venta de Ansu Fati al Mónaco por 11 millones de euros deja sensaciones contradictorias, y probablemente ésta sea la lectura más honesta. Sí, seguramente el Barça podría haber sacado más dinero en otro contexto: sin lesiones, con continuidad, sin un salario tan elevado y sin la necesidad permanente de cuadrar números. Hablamos de un jugador que llegó a llevar el dorsal 10 de Messi, hecho en La Masia y destinado a ser uno de los grandes nombres del proyecto.
Pero también conviene recordar que el mercado no paga por el recuerdo de lo que llegó a ser, sino por lo que es hoy. Y a día de hoy, Ansu es un futbolista con muchos interrogantes físicos, un protagonismo secundario y un valor de mercado muy alejado del que había tenido en su día.
Por eso, sacar la conclusión de que “el Barça lo ha regalado” me parece injusto porque también existía otro escenario perfectamente posible y preocupante, no encontrarle comprador, mantener una ficha muy elevando y acabar negociando una carta de libertad dentro de unos meses. Y entonces sí hablaríamos de un fracaso económico total.
Los 11 millones no parecen una gran venta pero vistos los condicionantes, creo que podemos dar la operación por buena.
Como en 'Juego de Tronos'
En la campaña electoral del Real Madrid se está entrando ya en una fase que, desde fuera, parece más propia de un guión de serie que de un proceso institucional serio. Florentino Pérez movió ficha con un anuncio tan impactante como discutible, el retorno de José Mourinho al banquillo blanco. Un movimiento que apela a la nostalgia y al golpe de efecto inmediato, pero que también genera dudas sobre la estabilidad y el proyecto a largo plazo.
Enric Riquelme, por su parte, respondió con una apuesta igualmente contundente: Haaland y Rodri como grandes banderas de un nuevo Madrid aunque lo del noruego parece más humo que realidad.
Lo curioso del caso es el formato que han elegido para dar voz a sus proyectos con apariciones en El Hormiguero o el programa de Iker Jiménez, que hacen pensar si no están confundiendo el entretenimiento con la gestión deportiva de un club como el R. Madrid. Desde la distancia, hemos criticado durante años ciertas candidaturas azulgranas, pero quizás todo esto nos acabará pareciendo una anécdota.