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Hablemos del Barça

Laporta, Font y la velada de Ibai

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Los dos debates entre Joan Laporta y Víctor Font que nos ha brindado la semana deberían haber sido una oportunidad para contrastar proyectos e ideas sobre el futuro del Barça. En cambio, se han acabado convirtiendo en un constante intercambio de golpes con reproches personales, acusaciones directas y una tensión evidente que ha rozado la agresividad y ha dominado en casi todos los bloques. 

El tono utilizado por ambas partes no sólo ha empobrecido la campaña, sino que también ha dejado en segundo plano las propuestas electorales. Los socios esperaban respuestas sobre el modelo deportivo, la situación económica o el futuro institucional, pero estas cuestiones han quedado diluidas en batallas dialécticas para ajustar cuentas.

El Barça necesita liderazgo, ideas, serenidad y mirar más allá. Mucho más allá. Viendo com ha ido la semana, si Ibai Llanos necesita ideas para sus próximas veladas, Laporta y Font serían dos grandes pesos pesados para el 'main event' de su cartelera. 

"Stayin' alive" en la Champions

El Barça salió vivo de St. James’ Park con un empate a uno que deja la eliminatoria completamente abierta para la vuelta en el Camp Nou, pero también con unas sensaciones agridulces. Los azulgranas no estuvieron finos con el balón, un aspecto que habitualmente es su gran fortaleza. Durante muchos momentos del partido el equipo perdió precisión en la circulación y concedió demasiadas transiciones a un rival que jugaba con una marcha más.

El Barça volvió a evidenciar que físicamente no llega bien al momento decisivo de la temporada. El equipo no está en las mejores condiciones y en varios tramos del duelo sufrió para mantener el ritmo y la presión, lo que permitió a los ingleses imponer su ley.

A pesar de todo, el empate no es un mal resultado. La eliminatoria se decidirá en el Camp Nou y eso es un factor que puede ser determinante. Con el apoyo de la afición y con una semana más para recuperar fuerzas, el Barça tiene argumentos suficientes para ofrecer una versión mucho mejor. Estoy convencido de que, el próximo miércoles, la historia será muy diferente.

Un City que ya no asusta 

La goleada del Madrid al City nos dejó una sensación difícil de digerir a todos aquellos que esperábamos un golpe sobre la mesa del equipo de Guardiola. La realidad es dura y el City volvió a mostrar su peor cara en Europa. Un equipo que, cuando la presión aumenta y el escenario se hace grande, parece tener mandíbula de cristal.

El partido fue un reflejo perfecto de esta decadencia competitiva de los citizens. El Madrid no necesitó hacer nada extraordinario para dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada. Con orden, oficio y ese oportunismo blanco que siempre aparece en estas noches europeas, los de Arbeloa pasaron por encima de un City desconectado y sin alma. Ah, y todavía podría haber sido peor si Vinicius no hubiese fallado el penalti.

Lo más preocupante es que no se puede hablar de falta de recursos. Haaland, Donnarumma, Bernardo Silva, Semenyo, Doku, Rodri, Guéhi, Rúben Dias… estrellas, fichajes millonarios y una plantilla llena de talento. Preocupante no, lo siguiente. 

Este City está a años luz de ser lo que había sido. Ya no impone respeto en Europa, ya no transmite aquella superioridad que intimidaba a los rivales. Y, sobre todo, está muy lejos de parecer un equipo con el inconfundible sello de Guardiola.