Joan Laporta visita las peñas árabes del Barça EFE
El Barça se ha desplazado los últimos dos días a Praga para vivir la victoria por 4-2 que le acerca a los octavos de la Champions. Pero en la expedición, la comidilla es la reunión de la junta directiva que se celebra hoy a las 12 del mediodía y de la que saldrá la fecha de las elecciones.
La decisión que se propondrá es celebrarlas en marzo y que dimita el número mínimo de directivos necesario para convocar comicios. Al frente del club se quedará Rafael Yuste y Laporta intentará repetir mandato en unas elecciones en las que habrá cuatro precandidatos: Laporta, Víctor Font, Marc Ciria y Xavi Vilajoana.
Entre la expedición de directivos desplazados —Joan Laporta, Rafael Yuste, Miquel Camps, Aureli Mas y Joan Soler— se hablaba constantemente de la reunión de hoy, al igual que entre los ejecutivos que trabajan para el club.
Por ello, el club ha tomado medidas en los últimos días para minimizar los conflictos. La última ha sido readmitir a los grupos de animación en la grada de animación. En una reunión reciente, los cuatro grupos y el club entablaron un diálogo para que ellos sean los organizadores del grupo de animación.
En la reunión ni se mencionó la multa —si la he visto, no me acuerdo— y se admitió que el proyecto surgido de los sondeos de una empresa ha degenerado en una iniciativa artificiosa. “Tenemos un Camp Nou de primera y queremos una grada de animación de primera”, bajaron la bandera desde el club, guante que los grupos recogen con cautela, pero con optimismo, ya que, más de un año después, volverán a llevar los cánticos del estadio.
La intención del club es reabrir la grada de animación en la siguiente fase del Camp Nou (1C), aunque los grupos advierten de la dificultad que esto implica debido a los controles de seguridad que deben superarse.
La pequeña sublevación de los aficionados en torno al asunto de la grada ha llevado al club a pensar en los votos, acabar con la guerra y claudicar ante una grada que se clausuró por una multa de 21.000 euros y unos gritos de “Xavi sí, Laporta no”, como el tiempo ha demostrado.
También estuvo en Praga Víctor Font. El jefe de la oposición lleva tiempo desplazándose a los partidos de Champions con los aficionados del Barcelona y ayer publicitó su presencia en Praga, a siete grados bajo cero.
Font, que había pactado con el grupo Seguiment FCB, uno de los grandes canalizadores de la animación barcelonista, y ha prometido una grada a la altura de un campo con 100.000 espectadores, ve cómo el club le dobla la apuesta y abraza a los grupos de la grada como en la parábola del hijo pródigo.
En Praga se hablaba más de elecciones que del Barça. Daban por hecho que en marzo votamos y, aunque muchos prevén un paseo triunfal de Laporta en los comicios —como el que dio por el Puente Carlos saludando a aficionados—, en el club no quieren dejar ni un halo de esperanza a la parte contraria. El Barça ganó y en Praga sonaron tambores de urnas.