Pero ya que estamos en estas, vamos al tema de fondo. Al titular que intentó colar y, se debe decir, consiguió con buen rédito por parte de una mayoría que replicó su tuit --Culemanía fue el único que anticipó que era una estrategia comercial, porque un jugador que siempre ha detestado entrenar y ha sido poco ejemplar no puede ser nunca entrenador--, como si ahora los medios fuésemos los portavoces oficiales de jugadores que detestan a la prensa, pero nos siguen necesitando para vender sus chiringuitos.
Volvamos al lío que me voy por las ramas fácilmente. El tema principal que nos ocupa es que dijo que volvía al terreno de juego como entrenador. Pues bien, a raíz de su falsa noticia, una ha podido investigar y llegar a la conclusión de que Gerard Piqué, en estos momentos, no puede ser entrenador porque no está en unas condiciones personales para asumir dicha propuesta. Y hasta aquí podemos leer. Me sabe mal, pero para asumir ciertos roles, uno debe estar en un momento óptimo y no es el caso al 1000 por 1000.
Otro tema, al margen del personal, son las bromas que pueda hacer en un terreno donde, lo más cerca que tiene de entrenar, es a su Andorra de fútbol que se encuentra, en estos momentos, en puestos de descenso y es antepenúltimo solamente por delante del Alcorcón y el Cartagena. No creo que esté la cosa para ir haciendo bromas cuando tu equipo está tan hundido. Pero bueno, tiempo al tiempo, todo acaba saliendo. Con o sin tuits.