Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El Ángeles Alvariño, el buque que recuperó el cuerpo de Olivia /EP

Tomás Gimeno asfixió a su hija Olivia antes de arrojar su cadáver al mar

La autopsia de la niña demuestra que murió de forma violenta en manos de su padre, que aún está desaparecido igual que su hermana Ana

3 min

Olivia Gimeno, la niña de seis años desaparecida junto a su hermana de uno, en Tenerife, fue asfixiada en manos de su padre, Tomás Gimeno, el mismo día en que se denunció su desaparición. Así lo revela la autopsia practicada al cadáver de la pequeña, hallada el 10 de junio de 2021 en el interior de un macuto al fondo del mar de la costa tinerfeña.

Según los informes de los forenses, la principal causa de muerte de la pequeña es "compatible con una asfixia mecánica por sofocación". Una maniobra que fue practicada por el propio progenitor de la menor, minutos después de que se diera a conocer la desaparición de ambas.

La fecha de la muerte

De este modo, los exámenes practicados a los restos mortales confirman lo que ya se apuntó en el auto judicial publicado el 12 de junio: el óbito de Olivia se produjo entre las 19:57 y las 21 horas del 27 de abril en el interior de una vivienda de la localidad de Igueste de Candelaria, al este de Tenerife. Es decir, el mismo día en que Beatriz Zimmerman, madre de las pequeñas, denunció ante la Guardia Civil la sustracción de sus hijas.

Dos días antes de que se diera a conocer la sentencia interlocutoria, el 10 de junio, el buque Ángeles Alvariño del Instituto Español de Oceanografía (IEO) logró rescatar el cuerpo de la niña, lastrado con un ancla a mil metros de profundidad. A pesar de que la tripulación intentó recuperar el cadáver de Ana durante las tres semanas posteriores, la magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número dos de Santa Cruz de Tenerife decretó el 30 de junio, el fin de las operaciones del navío en aguas de Tenerife.

El paradero de Tomás

La decisión fue tomada después que la titular recibiera un último informe técnico que calificaba de "completamente inabordable" la orografía del fondo marino. Hoy, siete meses después del macabro hallazgo, Tomás Gimeno continúa en paradero desaparecido.

No obstante, todo parece indicar que el parricida se suicidó arrojándose al mar tras deshacerse de los cuerpos de las menores a varios quilómetros de la costa. Así lo cree la principal línea de investigación de los agentes de la UCO de la Guardia Civil, mientras que la Interpol mantine la búsqueda del tinerfeño en el continente africano al continuar activa su orden judicial de detención internacional.