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La Policía desarticula una red de explotación sexual /EP

Una red de explotación sexual obligaba a las menores a prostituirse con 'menas'

La desarticulación de la trama de prostitución que se ha saldado con 37 detenciones y la liberalización de 10 jóvenes tuteladas por la Comunidad de Madrid

3 min

La Policía Nacional ha desmantelado una red de explotación sexual de menores, que operaba en Madrid con jóvenes que estaban tuteladas por la Comunidad. La operación se ha saldado con 37 detenciones y la liberación de 10 menores.

Según revelan las diligencias policiales, una de las adolescentes de tan solo 14 años fue obligada a prostituirse el pasado verano en un piso del madrileño barrio de Oporto con varios menas. Todos ellos de nacionalidad marroquí, que también se encontraban bajo el amparo de los Servicios Sociales autonómicos.

Vende a su hija de 14 años por dos bolsas de estupefacientes

La víctima de estos abusos se trata de la misma menor que fue vendida por su propio padre --toxicómano y okupa-- a cambio de un par de bolsas de cocaína al cabeza de la trama, más conocido como El Kalifa: un hombre de 30 años y nacionalidad dominicana. Tras ser localizada por enésima vez por el cuerpo de nacionales, el pasado 22 de agosto, en Vallecas, declaró que también había sido forzada a acudir a una “casa grande” de Carabanchel con los mismos fines.

Asimismo, de ella pendían varias denuncias por desaparición del centro de menores. Según la Policía, en el momento de su identificación la joven “estaba en un alto estado de somnolencia, incoherente y portando una mochila con numerosos preservativos, gel íntimo lubricante, ropa interior y utensilios que concuerdan con que la menor, estuviera ejerciendo la prostitución”.

La menor dio positivo en cannabis, cocaína y ETS

Las investigaciones del Grupo XXII de la Brigada Judicial concluyen que en el momento en que se realizó el arresto de la menor, la chica se dirigía a casa de su padre. El progenitor, conocedor de la situación de fuga en que se encontraba su hija, no solo la acogía sino que también la violaba.

Asimismo, el informe señala que la menor regresaba al centro en condiciones deplorables, motivo por el que se solicitó que fuera sometida a una analítica. El resultado del examen arrojo un positivo en cocaína y cannabis, así como a diversas enfermedades de transmisión sexual. Previo a su último arresto, la joven fue derivada a un centro especializado en adicciones del que se volvió a escapar para encontrarse de nuevo con el Kalifa. Fue sometida a nuevos abusos.