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Dos agentes de policía patrullan por la Plaza del Sol de Madrid / EP

Un policía sospechoso de asesinar a una anciana para cobrar su millonaria herencia

La Guardia Civil ha dado un vuelco a su investigación y, lo que parecía un accidente, ahora es un posible caso de muerte violenta

3 min

Teresa, una mujer de 83 años, murió en su casa tras caer por sus escaleras en la localidad de Ciempozuelos, en Madrid. O al menos eso se creía, ya que las últimas investigaciones de la Guardia Civil apuntan a una nueva hipótesis: lo que parecía un accidente ahora se estudia como una muerte violenta.

Y es que los agentes policiales creen que Teresa pudo ser asesinada por un policía local que cuidaba de ella. El sospechoso, del que no tiene relación familiar alguna, podría haberla empujado por las escaleras con la intención de matarla y poder cobrar la herencia que ella iba a dejarle: un millón y medio de euros.

El sospechoso dio diferentes versiones de los hechos

El presunto asesino, de 53 años, cuidaba de Teresa desde hacía algunos años. En el momento del accidente, se encontraba en el lugar. De hecho, fue él quien llamó al 112 dando la voz de alarma informando de lo que acababa de pasar. Al llegar los servicios de emergencia, solo pudieron confirmar la muerte de la anciana.

El policía dio diferentes versiones de los hechos a los agentes que se desplazaron al domicilio de Teresa y, más tarde, sufrió un ataque de ansiedad por el que tuvo que ser trasladado a la unidad de psiquiatría del hospital de Valdemoro. A pesar de no tener ningún vinculo familiar, el hombre la cuidaba desde hacía años. También tenía una cuidadora 24 horas al día, pero en ese momento no estaba en casa ya que salió a comprar.

También investigan un posible intento previo

Al haber dado diferentes versiones, darse tanta casualidad en los hechos y ser el destinatario del jugoso testamento, los investigadores trabajan con la hipótesis que podría tratarse de un caso de homicidio. Su fallecimiento se ha dado justo un mes después de que Teresa sufriera un accidente de coche en el que iba de pasajera y que le provocó varias heridas.

Con las últimas sospechas, ahora, la Guardia Civil trabaja en averiguar si el conductor del vehículo es el mismo policía al que investigan. Mientras, sus compañeros de profesión abogan por su inocencia y defienden su buena fe a la hora de cuidar de la anciana, a pesar del dinero que, al parecer, tenía que percibir.