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Irenie Ekkeshis, la joven que se quedó ciega de un ojo por culpa de sus lentillas / CG

“Mis lentillas me dejaron ciega de un ojo”

Tuvo una infección provocada por un microorganismo presente en el agua del grifo

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Le picaba el ojo, primero. Después llegó el dolor. Un dolor insoportable. Irenie Ekkeshis cuenta lo que le ocurrió con sus lentillas y lamenta haber hecho lo que nunca volverá a repetir: tocarlas con los dedos mojados.

Al principio pensaba que era una infección que le duraría, como mucho, un par de días. Hasta que se despertó con el ojo derecho lleno de lágrimas y comprobó que no podía ni entrar a la cocina porque la luz le provocaba demasiado dolor.

El diagnóstico

Los oftalmólogos del hospital le hicieron un raspado corneal, que consiste en retirar células de la superficie del ojo. Ellos mismos le dieron el diagnóstico: queratitis por Acanthamoeba, una infección rara y grave causada por un microorganismo que está presente en el agua del grifo, en el mar y en las piscinas.

“Estaba conmocionada y asustada. Para entonces ya había perdido la visión del ojo derecho. Era como mirar a través del espejo empañado del baño, podía ver colores y formas pero no mucho más”, explica la propia Ekkeshis.