Abdullah y Salwa jugando al juego '¿Avión o bomba?' / YOUTUBE

Abdullah y Salwa jugando al juego '¿Avión o bomba?' / YOUTUBE

Sucesos

El juego de un padre y su hija para perder el miedo a las bombas de Siria

Abdullah ha conseguido que la pequeña Salwa no tema a las constantes bombardeos al más puro estilo 'La vida es bella'

19 febrero, 2020 11:44

Al más puro estilo La vida es bella, Abdullah ha logrado que su hija Salwa pierda el miedo a las bombas que destrozan Siria. El ingenioso padre le ha explicado a la pequeña, que apenas tiene cuatro años, que los ruidos provienen de pistolas de juguete y se ha inventado el juego ¿Avión o bomba?, haciéndole creer que todo es mentira.

“Busqué soluciones para hacer de estos bombardeos una fuente de felicidad y no de miedo para la niña. Le enseñé que eso no daba miedo y que debía reírse”, detalla Abdullah. Este padre ha explicado a la edición turca de The Independent que los bombardeos, además de las muertes y caos que provocan, “estropean la psicología de los niños”. 

Una propuesta viral

Abdullah prefiere que su hija se las tome a risa antes que verla sufrir. El juego se le ocurrió cuando varias bombas cayeron muy cerca de su casa, en Serakib, y Salwa sufriera una crisis nerviosa. Ahora, con esta ingeniosa táctica, ha conseguido que el miedo se convierta en risas.

En el vídeo, que no ha tardado en hacerse viral, padre e hija se graban jugando al juego ¿Avión o bomba?. Abdullah no ha parado de recibir elogios desde entonces, pero a él solo le preocupa hacer lo necesario para que su hija sea feliz. Aunque nada tiene que ver lo que se vive en la grabación con lo que se ve fuera de esas cuatro paredes.

Una realidad traumática

Desde el pasado 1 de diciembre, casi un millón de personas ha dejado sus casas en la zona noroeste del país. La gran mayoría son mujeres y niños que temen perder la vida en uno de estos bombardeos. Por eso, ante tal traumática experiencia, hay quienes tiran de ingenio para alejar a sus hijos de la triste realidad del país.

Esta zona de Siria, en la que viven Abdullah y Salwa, sufre bombardeos constantes. Además, se calcula que unos 20.000 menores de edad han muerto a consecuencia de esta guerra, y muchos de los que sobreviven arrastran secuelas irreversibles. En parte por eso, la guerra en Siria ya ha sido tildada por la ONU como “la mayor historia de terror humanitario del siglo XXI”.