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Imagen de archivo del domicilio de la familia asesinada en Elche / EP

Habla la familia de Santi, el parricida adolescente de Elche: "Le ha pasado algo"

El joven adolescente mató a tiros a sus padres y a su hermano

3 min

¿Qué le pasó a Santi, el parricida adolescente de Elche, por la cabeza cuando mató a sus padres y a su hermano la semana pasada? Esa es la pregunta que se hace la familia del joven, los investigadores y la sociedad española en general desde que se conoció la noticia la semana pasada. 

La familia del parricida ha roto su silencio un día después de enterrar a las víctimas en medio del dolor y la incomprensión: "Era un chico normal". Uno de los familiares asegura que siguen en shock por las circunstancias que rodean este suceso, aunque tienen una sospecha: creen que la decisión del menor no fue fruto de un arrebato.

Familiares desconcertados

Lo que opina es que "no es de hoy para hoy, le tenía que pasar algo para meditar de esa manera", aunque no puede precisar el qué. La frialdad de los acontecimientos es lo que ha sobrecogido a los investigadores y familiares: primero mató a su madre, luego a su hermano y esperó a que su padre llegara del trabajo para ejecutarlo. 

Según el mismo pariente, "era una personita buena, bien educado, nadie se lo esperaba". Considera que, para matar a alguien, "tiene que haber una discusión, y otra, y otra, y se llega al punto que se ha llegado", cosa que no pasó en este caso: según los hechos narrados por el propio asesino, mató a su madre porque le quitó la consola.

Triple crimen

"Me dijo que era un vago y que me iba a quitar la consola, subí a mi habitación, me puse a pensar y cogí la escopeta", relató el joven. Primero disparó dos veces por la espalda a su madre cuando estaba en la cocina, y cazó a su hermano cuando intentaba escapar. Luego esperó cuatro o cinco horas a que llegara su padre para matarlo también.

Acto seguido llevó los cuerpos al cobertizo y los amontonó. Los siguientes tres días fingió estar confinado tras haber dado positivo por coronavirus mientras jugaba a los videojuegos y ocultaba el triple crimen. Tres días después confesó los hechos a una vecina y la policía descubrió los cadáveres.