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Así era Tomás Gimeno /ANTENA 3

Así era Tomás Gimeno, el parricida de Tenerife

El portavoz de la familia de la madre de las menores ha dado a conocer que el tinerfeño le fue infiel a su mujer durante su segundo embarazo

5 min

La Guardia Civil confirmó durante la tarde de este jueves el hallazgo del cadáver de Olivia, la menor de seis años, desaparecida en Tenerife desde el pasado 27 de abril junto a su hermana y a su padre. De este modo, se confirmaba la principal hipótesis de la investigación de la Unidad Central Operativa del instituto armado: Tomás Gimeno mató ese mismo día a sus hijas y se deshizo de los dos cuerpos en el mar entre las 21:50 horas y las 23:30.

Después de que se diera a conocer la triste noticia, el portavoz de la familia de Beatriz Zimmerman, madre de las menores, ha dejado al descubierto la cara más oculta del parricida. 

Infiel, narcisista y egoista

En una entrevista a Espejo Público, Joaquín Amills ha explicado que Gimeno le fuel infiel a su mujer durante su segundo embarazo. Un momento en el que, al parecer, la relación de pareja atravesaba un complicado bachce, aunque reconoce que Beatriz nunca le llegó a denunciar por malos tratos. Sin embargo, que hubo una agresión. En concreto, contra la nueva pareja de Zimmerman, un hombre de nacionalidad extranjera y mayor que ella a quién increpó y propinó varios golpes en plena calle. 

El portavoz ha destacado que la madre de las pequeñas siempre consideró que "Tomás era un buen padre" a pesar de la actitud violenta contra su nueva pareja. Un hecho que justifica que la propia Beatriz haya mantenido la esperanza de encontrar con vida a sus hijas al pensar que todo se traba de una puesta en escena por parte de su ex. Sin embargo, para el portavoz, el progenitor de las malogradas era "un sujeto narcisista y egoista".

“De personalidad muy machista”

"Le gustaba ser el protagonista de todo pero a la vez en círculos muy concretos. Era una persona ególatra, completamente inmadura e infantil con unos caracteres de una personalidad muy machista", ha asegurado para el programa de Susana Griso. 

Una descripción que casaría a la perfección con el vídeo en el que el asesino de Anna y Olivia describía cómo debía ser la mujer que mantuviera relaciones sexuales con él, así como con la voluntad de causar el mayor daño posible a la madre de sus hijas ante la imposibilidad de reconducir la relación con ella. En definitiva, un nuevo caso de violencia machista y vicaria en su máxima expresión, que ha terminado de la peor manera posible. 

Una vida acomodada

En lo profesional, Gimeno gozaba de una situación económica acomodada, puesto que pertenecía a una conocida saga familiar dedicada al cultivo de flores y plantas en la isla. De hecho, él mismo figuraba como administrador único de varias empresas del sector. Propietario de un chalé de más de 2.000 metros cuadrados en la localidad de la Candelaria, el autor del crimen de Tenerife también disponía de un Audi A3 y de una embarcación de 10 metros de eslora que ha sido crucial en la investigación.

Apasionado del deporte y los karts, las opiniones sobre él son muy dispares. Sus amigos han intervenido en diversos programas de televisión y lo califican de “enérgico”, “eléctrico” y “muy pasional”, cualidades con las que intentaban negar que fuera capaz de asesinar a sus dos hijas. De hecho, el mismo se llegó a describir como un “ganador nato”.

Un intento de estafa

En su historial figura un intento de estafa a una compañía de seguros tras quemar uno de sus coches con la intención de hacerlo pasar por un accidente y cobrar una cantidad de dinero por ello.