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La actriz Vicenta N'Dongo / FOCUS

Vicenta N'Dongo: "Me gusta entretener y si el público se puede ir con una idea o reflexión, mejor"

La actriz se enfrenta a los peligros de las decisiones unánimes y la inteligencia artificial en la nueva obra de Jordi Casanovas, 'Immunitat'

11 min

"A mi me gusta entretener y, si hay posibilidad, que el espectador se vaya con una idea, una reflexión o un pensamiento en el que no había caído, mejor". Esta declaración de Vicenta N'Dongo a Crónica Directo encaja a la perfección con la que es la nueva obra que protagoniza en La Villaroel de Barcelona.

Junto a ella están Òscar Muñoz, Mercè Pons, Javier Beltrán, Ann Perelló y Borja Espinosa. Todos ellos deberán ponerse de acuerdo en un estudio de mercado que puede que acabe sacando lo peor de ellos, en Immunitat.

La trama

"Seis personas han sido invitadas a participar en un estudio demográfico para poder mejorar la gestión política de futuras crisis, como la pandemia, por ejemplo. Los ponen en sala, les dan una cajita a cada uno, esta cajita tiene un botón rojo y otro verde y en función de los planteamientos que les hacen han de decidir cuál de los botones y opciones tomarían. Todo ello dirigido por una inteligencia artificial".

Así cuenta N'Dongo la trama del montaje creado y dirigido por Jordi Casanovas que se puede ver en la capital catalana hasta el 7 de agosto. La historia parece compleja, pero lo es más. Todas las personas que participan en este estudio deben tomar las decisiones por unanimidad.

La actriz Vicenta N'Dongo / DAVID RUANO
La actriz Vicenta N'Dongo / DAVID RUANO

Inteligencia artificial y algoritmos

¿Quién dirige este estudio? "Una inteligencia artificial que recopila datos y datos. Como hoy en día. Amazon es un gran algoritmo, por ejemplo". Nos acercamos a 1984 o a la realidad. Claro que se supone que todo es por un buen fin: "para ver cómo solucionar crisis venideras, porque esta última muy bien no lo han hecho", sentencia la catalana con dardo incluido.

La situación llega a tal punto que la premisa "sirve para desarrollar un thriller" en los que cada uno intenta convencer al otro y se genera mucha tensión. "La cuestión es si seríamos capaces de entendernos con una persona que piensa lo contrario que tú, si tienes empatía y eres capaz de ponerte en el lugar del otro siempre. Pero siempre, durante todo el tiempo que dura la obra".

Juego real

¿Se puede? Esas son las preguntas que genera en el espectador, entre muchas otras. El público asocia lo que sucede con la vida real. Una habitación donde unos seleccionados que toman decisiones para decidir un plan de crisis sin que nada salga de allí; una inteligencia que crea algoritmos y recopila datos para dar supuestas soluciones...

La actriz trata de quitarle hierro ante un público que pueda verse abrumado. "No hemos de perder de vista que esto es una ficción que juega con una realidad. ¿Que puede parecer que haya una similitud y sacudir a ciertas personas? Seguro. ¿Que se pueden identificar? Puede ser. Sería sacar conclusiones que han de sacar otros", apunta en referencia al público.

Todo sugerido

Por su parte, ella se ha encargado de hacer su "trabajo previo" junto a sus compañeros y han entrado al juego que ahora muestran al público. Claro que "hay juegos que tienen consecuencias muy serias", recuerda.

 "Solo sé que es una función que se mezcla bastante con la realidad", pero prefiere no dar pistas ni detalles, solo plantear relaciones con las redes y otros aspectos de la vida cotidiana. "No hemos de perder de vista que además plantean esto para meterlo todo en una caja negra que no puede ver nadie. ¿Que puede tener algo que ver con políticos que se encierran en un sitio y deciden? ¿Que puede que lo haga mejor un algoritmo? Bueno...", sugiere de vuelta.

Peligros subyacentes

Lo que tiene claro es cómo es su personaje: "una mujer que tiene un trabajo bastante interesante que la tiene acostumbrada a tomar decisiones que implican riesgos para mucha gente y con una responsabilidad muy elevada. Aquí, está decidida a prestar atención, escuchar y ver si sus propuestas convencen para que la situación no sea muy estresante".

No lo tendrá fácil, todos los implicados se ponen a prueba a ella y al resto y esto provoca que afloren la rabia y la frustración y se ponga en peligro el sistema supuestamente democrático que les plantea la computadora. 

Escenario de 'Inmunitat' / DAVID RUANO
Escena de 'Immunitat' / DAVID RUANO

Un viaje

¿Podrán ponerse de acuerdo? ¿Podemos ponernos de acuerdo? A primera vista la respuesta parece desesperanzadora pero para Vicenta N'Dongo es "una palabra muy grande. La esperanza está en lugares muy pequeños". ¿La encontrarán sus protagonistas?

Este juego de espejos y preguntas tiene mucho que ver con el teatro y es lo que la hace más atractiva. No hay doctrina, no hay lección, hay apuntes, juegos, planteamientos. "Es un viaje muy chulo que ahora compartimos con el público. Para mí la actuación es eso", resume la actriz. Y el teatro también puede serlo.

Falta de público

La obra, que se enmarca dentro del festival Grec, es un montaje más que espera atraer al público en un momento de poca afluencia a las salas. Tal vez un juego, digno de un escape puede ser la solución a un problema que no tiene lectura única.

Planteado a la actriz se encuentra en las mismas. "Si supiera cuál es lo solucionaría", asevera. "Puede ser también el parón porque el caminar se hace andando y si dejas de hacer una cosa cuesta mucho volver. O las ayudas...", se frena.

Ayudas

¿Qué sucede con las ayudas? Parece el gran tema tabú en el mundo de la cultura, acusada siempre de estar subvencionada. Vicenta no entra en esta polémica, pero sí se muestra molesta por cómo se ha resuelto la nueva ley de producción audiovisual que ha indignado a todo el sector.

Recuerda que hay corporaciones, por no llamarlas empresas, como las plataformas "a las que se les da mucho dinero" gracias a esta nueva medida. "¿Es necesario subvencionar esto? La gran pregunta sería esa", reflexiona. Aunque tiene claro que solo se les puede decir una cosa a sus responsables: "Gracias por ayudarnos tan mal", sentencia.

Leyes en contra

No es una cosa que se quede solo en el ámbito del audiovisual, por eso. "También en el teatro: ¿qué subvencionamos y para qué?", se pregunta. "Me cuesta mucho ponerme en la piel de alguien que piensa que las subvenciones no han de ir a los grupos constituidos que no llegan y no pueden disponer del dinero necesario para poder hacer una película, una obra de teatro...", indica mientras compara cómo Immunitat plantea esa misma dificultad a poner en la piel del otro.

 "Hace un tiempo había una estructura creada para que no pasara esto ¿Y ahora te la cargas? ¡Guau!", le lanza a los políticos. "¿Y cómo le doy yo la mano a esas personas?". Un ejemplo más de cómo el juego de Immunitat nos espeja. Incluso a los intérpretes que la representan y que hasta septiembre y octubre piensan girar por toda Cataluña.

Escena de 'Inmunitat' / DAVID RUANO
Escena de 'Immunitat' / DAVID RUANO

Futuro

Después de la obra de Casanovas a la actriz le esperan nuevos estrenos. "Después tengo otra prevista y me han cogido para una serie de Los Javis. En televisión se ha estrenado recientemente Días mejores y en cine se debe estrenar Mensajes privados, que ganó dos premios en el Festival de Málaga y Carlos Vermut me dio un papel en su última película. Yo voy haciendo, lo que igual no se me ve. Y he escrito una serie que ojalá salga".

La serie también tiene miga. La ha escrito junto a Diego Sabanés se llama Mediadores. No habla de los de la policía sino de esas figuras que han surgido en el mundo del Derecho y que tratan de resolver conflictos relacionados con el derecho civil sin necesidad de pasar por los tribunales.

Serie propia

"Hicimos dos tramas, una de ellas la protagonizan una abogada y un psicólogo que se encuentran en un máster de mediación. Aunque chocan en un principio, descubren que tienen puntos en común y deciden crear un estudio para trabajar de mediadores en Derecho de familia", resume. ¿Qué familia?

Ese es el punto. "Hay muchas relaciones que no están ni planteadas en el Código Civil" y que se dan en la vida real y que la serie de N'Dongo propone, así como la relaciones de tecnología y sexualidad. Toda una propuesta en busca de quién la quiera. "Cuesta llegar" a ciertas plataformas y espacios, reconoce, pero ella no pierde la esperanza y se centra ahora en Immunitat. "A mi me gusta más hablar de las cosas que vivo en el presente. El presente a mí me da fuerza. Esta obra, por ejemplo, me da fuerzas".