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Rocío Carrasco en el segundo episodio del documental / MEDIASET

Rocío Carrasco: “El día que supe que estaba embarazada fue uno de los más felices de mi vida”

Rociíto se emociona al recordar su primer embarazo y cómo lo vivió al lado de Antonio David Flores

3 min

El testimonio de Rocío Carrasco continúa en el documental Rocío, contar la verdad para seguir viva. El segundo episodio, Se nos rompió el amor, se ha situado en febrero de 1996, cuando la hija de la más grande descubrió que estaba embarazada.

“Me hice un test de embarazo porque tuve una falta de un día y yo soy una persona muy regular, y dio positivo. Fue uno de los días más felices de mi vida. Con 18 años yo iba a cumplir uno de mis sueños, iba a tener un hijo. Para mí era lo más importante y lo más grande que me podía pasar”, ha comenzado Rociíto.

Rebeldía

Entonces se lo explicó a Antonio David Flores. “Me dijo que no podía ser. Él me conocía y sabía la rebeldía que tenía. Él sabía que si dentro de mí existía la más mínima posibilidad de no tener al hijo, en el momento en el que él me dijese que no, yo iba a hacer todo lo contrario. Así se aseguraba el resultado”, ha continuado.

Y ella fue la encargada de explicarlo a la familia: “Reuní a su familia, les dije que yo estaba embarazada y aquello fue una algarabía”. Sin embargo, la reacción de su padre no fue tan buena: “De lo que le entró por el cuerpo me dio un bofetón y me dijo: ‘Te lo dije, te ha arruinado la vida’. Entonces me dio un abrazo y me dijo ‘qué tonta has sido, ha conseguido lo que quería’. 

Confianza

En un encuentro familiar con los padres de Antonio David, Rocío dijo que le gustaría que el niño se llamara Pedro Juan, porque así tendría el nombre de su padre y de su suego. “La madre me respondió: ‘O Juan Pedro. El niño te lo ha hecho mi hijo, no te lo has hecho tú con un dedo’. Yo me puse a llorar y él cuando me vio llorando me empezó a increpar, a decirme que iba de víctima”, ha explicado.

Su amiga Cristina fue la que vendió a una revista que ella estaba embarazada. “Para mí Cristina no era mi secretaria, era mi amiga, y me di cuenta de que no podía confiar en nadie. Él lo usaba para hacerme ver que solo podía confiar en él y que él era la única persona que estaba a mi lado”, ha expresado Rocío Carrasco.