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La reina Isabel II /EP

La reina Isabel II se pierde por segundo día consecutivo algunos de los actos de su Jubileo

Su majestad todavía arrastra "ciertas molestias" del jueves que le impidieron asistir a la ceremonia religiosa del viernes y a la carrera de caballos de este sábado

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La reina Isabel II no acudirá este sábado al hipódromo para presenciar la carrera de Epsom Derby, que seguirá por televisión desde su residencia de Windsor. Un portavoz del palacio de Buckingham ha confirmado esta nueva ausencia de su majestad en la competición que se celebrará en su honor y que tendrá lugar en el tercer día de su Jubileo de Platino.

Su alteza real sufrió, según su oficina de comunicación, “ciertas molestias” al término del desfile militar Trooping the colour celebrado el jueves. De hecho, cabe tener en cuenta que que este fue el motivo por el cual Isabel II tampoco asistió al servicio religioso de Acción de gracias que se celebró el viernes por la mañana en la Catedral de San Pablo, en Londres.

El jueves se lo pasó "de maravilla"

Con todo, Kate Middleton, duquesa de Cambridge, revelaba este viernes que Ia reina se lo había pasado “de maravilla” durante los actos del jueves, aunque quizá se le hicieron un poco pesados. Y es que los compromisos oficiales públicos de la monarca se han limitado al máximo en los últimos meses dada su avanzada edad.

Así las cosas, será su hijo, el príncipe Carlos, padre de Guillermo y Enrique de Inglaterra, quien de nuevo presida los actos en lugar de su madre este sábado. De hecho, este viernes fue él quien representó a su majestad durante la ceremonia religiosa oficiada en Sant Paul, un tributo al servicio público desempeñado durante siete décadas por la reina.

Problemas para moverse

La monarca, de 96 años, lamentó no acudir a la catedral después de haber asistido en la jornada previa a la iluminación de unas balizas en el castillo de Windsor, a las afueras de la capital inglesa. También había saludado desde el balcón a los miles y miles de ciudadanos que la estaban esperando.

A pesar del buen imagen que presentaba, lo factual es que Isabel II camina con ayuda de un bastón. Según los medios locales, su alteza habría experimentado algunos problemas para moverse