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Raquel Sánchez Silva y Mario Biondo

La justicia italiana cierra el caso de Mario Biondo: "Fue asesinado por autores desconocidos"

El magistrado archiva la causa por "evidentes limitaciones procesales", aunque descarta el suicidio del marido de Raquel Sánchez Silva

3 min

La justicia italiana ha concluido que Mario Biondo, el marido de Raquel Sánchez Silva encontrado muerto ahorcado en la biblioteca de su casa en Madrid, no se suicidó, sino que fue asesinado. El cuerpo fue encontrado el pasado 30 de mayo de 2013 y, más de nueve años después y dos autopsias, el juez da la razón a la madre del camarógrafo de Palermo.

"Los elementos que se extraen del expediente del Ministerio Público sugieren que Mario Biondo fue asesinado por manos desconocidas y posteriormente colocado en una posición capaz de simular un suicidio", ha apuntado el juez de Palermo Nicola Aiello, en declaraciones que recoge El Mundo.

Versión real

Por su parte, la justicia española determinó que Biondo se había quitado la vida, aunque la familia nunca creyó esa versión y contrató criminólogos para determinar las causas reales. La causa ya ha sido archivada por "evidentes limitaciones procesales", aunque se descarta el suicidio y se afirma el homicidio.

La sentencia refleja que han pasado demasiado años para "practicar diligencias" que deberían haberse realizado en el periodo de instrucción desde España. "En el momento del hallazgo del cadáver se deberían haber realizado actividades de investigación que no se realizaron", ha apuntado el magistrado.

Contradicciones

Asimismo, el escrito también habla de que "las contradicciones contenidas en las declaraciones de la viuda de Biondo deberían haber inducido a los investigadores españoles a realizar escuchas telefónicas para determinar la verdad de los hechos".

"Él no se suicidó, no era drogadicto, no murió en un juego erótico. No sabemos quién lo mató, pero al menos le hemos devuelto la dignidad", han compartido desde la familia. "Los investigadores españoles tenían prisa por cerrar el caso, no fue de manera superficial, sino intencionada, quién sabe lo que había descubierto Mario", ha asegurado su madre. "La asistenta lo encontró muerto en la casa y la puerta estaba cerrada por dentro. Así que el asesino tenía las llaves".