El cantante Julio Iglesias / EFE

El cantante Julio Iglesias / EFE

Famosos

El lado más oscuro de Julio Iglesias sale a la luz

María Edite y Javier Santos relatan todas las penurias que han vivido a lo largo de su vida a causa del cantante

10 octubre, 2022 11:50

Julio Iglesias es uno de los cantantes españoles más internacionales de la música patria. Conocido por sus canciones, la fama de conquistador siempre lo persiguió y también la leyenda de que tiene varios hijos no reconocidos. Uno, por eso, hizo sacar su lado más oscuro.

El artista parece que estuvo muy preocupado porque salieran a la luz las informaciones que apuntaban que Javier Santos era hijo suyo. El parecido es más que evidente, aunque Julito negó siempre la mayor.

Detective privado

Lo que podría haber quedado en un rumor más no fue así. El mismo Iglesias llegó a contratar a, como mínimo, un detective para que espiara a la madre de Santos, María Edite. Así lo ha revelado Juan de Dios Vargas, el encargado de hacer el seguimiento en el nuevo programa de Carlota Corredera.

"La vigilancia fue discreta y ella no sabía que se la estaba vigilando. En el informe constan los vehículos con los que contaban en esa época, e incluso la nómina que cobraba el esposo de Edite, algo que en esta época es impensado, ya que es un dato protegido", detalla el investigador.

María Eidte

Esta información ha dejado a muchos sorprendidos, pero sin duda, las palabras de la propia Edite al recordar cómo ha vivido todos estos años, conmocionaron a muchos. "Yo era una niña que se había quedado embarazada, sin dinero y que tenía que trabajar para seguir adelante", recuerda.

Cuando supo que iba a tener un hijo de Julio ni pensó en abortar, ni tan sólo contactó al artista, "porque por aquel entonces no había móvil", detalla. "En mi cabeza estaba decírselo, pero mi vida no era perseguir a Julio en ese momento", asevera.

Soledad

El día del parto, fue uno de los más dolorosos de su vida. "Fui sola a dar a luz y me marché con mi hijo sola en brazos. Pocas cosas hay más tristes que esa", lamenta. "Sufrí mucho. No tenía a nadie. Me sentí sola y mi vida ha sido la soledad", añade. Es por eso que afirma que no le gusta hablar de Julio.

Aun así, se fue a Valencia y encontró la manera de salir adelante. "Dentro de todo ese daño, encontré gente buena, encontré a mi suegra quien me dio cobijo. Dejé lo que era mi vida, mi ilusión… y me puse a trabajar de camarera y de cocinera", indica.

Bullying

Claro que todo se complicaría para su hijo. Santos, narra también cómo ha sido ser el hijo no reconocido del artista.  "Me pegaban, me daban palizas, me robaban la moto o me pinchaban las ruedas, odiaba ir a clase, odiaba el recreo, para mí era muy desagradable ir a la cafetería a comerme un bocadillo, era un camino de collejas y de insultos", denuncia.

El hecho de que su madre hiciera público que él era hijo de Julio Iglesias hizo que muchos lo llamaran Julito o incluso Chabeli, para burlarse de él: "Tuve una infancia feliz, hasta que me dijeron quién era mi padre iba todo encaminado a la felicidad".

Sin noticias de Julio

Pese a todo, Santos defiende a su madre y su lucha, que no ha sido fácil. "Cuando empecé a buscar a un abogado y decía que el padre de mi hijo era Julio Iglesias se echaban para atrás", critica. Pero nada la ha detenido. Cuenta con el apoyo del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que consideró que se había vulnerado uno de los derechos fundamentales de Santos: el derecho a saber quién es su padre. Ni así Julio Iglesias ha accedido a hacerse las pruebas de ADN para probar o desmentir su paternidad.

La batalla sigue abierta. Tanto como la herida que viven madre e hijo. Javier tiene claro "que si mi padre hubiese actuado de otra manera todo habría sido distinto", es más, "a veces pienso que si hubiese abortado hubiese sido mejor. Mi madre hubiese tenido una vida muy distinta a la que ha tenido", señala. "Es algo que me duele", resume. Todavía emocionado cuando habla de su vida concluye: "Para mí la felicidad sería conocer a mi padre, lo importante son las respuestas, más que el apellido o la sentencia de cualquier juez". ¿E Iglesias? El detective responde: "para mí Julio tenía tan claro que ese crío no era suyo, que no necesitaba ninguna prueba". Mientras, el dolor sobrevuela a una familia.