Nuevo susto para Tamara Gorro y sus seguidores. Si bien ella misma ha confesado que tiene problemas de salud mental que le obligaron a alejarse de las redes sociales, pocos esperaban que acabara en urgencias esta pasada noche.

La empresaria, que se dejó ver hace poco en un evento público tras confesar su depresión, tiene un éxito arrollador con su libre Cuando el corazón llora, y las redes le siguen amando. Pero la procesión va por dentro.

Hospitalizada

Tras disfrutar de un día con sus hijos, este sábado a la noche ha acabado en el hospital. Ella misma compartía una imagen en su Instagram y explicaba el por qué. "Desde que estoy malita he perdido peso y cada vez voy perdiendo más, he llegado a pesar 52 kilos. Intento comer, pero hay algo que me provoca echarlo", avanza Gorro antes de explicar cómo acabó ingresada: "Después del cumpleaños de los niños ayer no podía ni levantarme, fui al hospital y está todo perfecto, pero tengo que hacerme una gastroscopia para ver qué provoca eso".

"Estoy bien, muy flojita, pero estoy bien", asegura con una sonrisa a todos sus seguidores que se preocupan tanto por ella. Y es que, desde que se conociera su lucha, son muchos las que la acompañan en este proceso de rehabilitación y le muestran su apoyo.

Advertencia

Tamara ha aprovechado el momento para lanzar una advertencia a sus seguidores acerca del aspecto físico. "Parece que debemos tener un cuerpo maravilloso, cerramos el pico y parece que estamos divinas, pero eso te lleva a tener una enfermedad”, lamenta.

En este sentido, la influencer lanza un consejo a sus followers: “Si tú consideras que te sobran kilos, haz una dieta equilibrada”, nada de perder peso por estar sin comer. Tamara confiesa que “no me gusta verme tan delgada”. Y subraya: “Es muy importante comer, no se está divino por estar delgado".

Mensaje de Tamara Gorro / INSTAGRAM

Recomendación

Ella misma se ha puesto de ejemplo, con una imagen en la que se ve su extrema delgadez con este comentario: “Eso no es un tipazo, un buen cuerpo es el que está saludable, el que tiene fuerza y te deja hacer una vida normal. Da igual la talla 34, 36, 38, 40 o 52. Sin salud no existe un cuerpo bonito”.

Asegura que esa foto es fruto del ejercicio, pero reconoce que prefiere tener más kilos. “Tener el abdomen marcado no quiere decir que tengas un cuerpo perfecto. ¿De qué te sirve, si después lo que tienes en el estómago es un problema?”, se pregunta. “Querer el cuerpo de otra persona es un gran error. Cada uno tiene su constitución y de ahí parte la base para que tú te marques los objetivos”, sentencia.