Edmundo Arrocet desmiente a Gustavo, el chófer de María Teresa Campos /EP

Edmundo Arrocet desmiente a Gustavo, el chófer de María Teresa Campos /EP

Famosos

Edmundo Arrocet responde a la exclusiva de Gustavo, el chófer de María Teresa Campos

El chileno pone los puntos sobre las íes: desmiente que sea un "mantenido" y revela que sigue en contacto con Terelu

27 octubre, 2021 11:07

Edmundo Arrocet mueve ficha. Tal y como ya advirtió desde la casa de Secret Story, el chileno no va a consentir que nadie dañe su honor. Y es que tras la última exclusiva de Gustavo, el chófer de María Teresa Campos, Bigote se defiende desde la portada de la revista Diez Minutos.

Molesto por las por todo lo que se ha dicho sobre él en las últimas semanas, el humorista ha decidido poner los puntos sobre las íes. Desde el semanario, tilda de “barbaridades” todo lo contado por el asistente y, además, aprovecha para desmentir la ruina económica que éste aseguró que atraviesa.  

Situación financiera solvente

De hecho, el ex hombre de confianza de la veterana comunicadora calificó a Edmundo de “mantenido”. Sin embargo, el chileno declara que su situación financiera es solvente y alardea de la solvencia de sus cuentas: “Con lo que gano, mantengo a esa familia y a 30 más", declara.

Por si fuera poco, revela que sigue queriendo a María Teresa Campos y da a conocer que mantiene contacto con su hija Terelu: “Me llama y nos enviamos mensajes", desvela. Una noticia sorprendente si se tiene en cuenta que la colaboradora de televisión abandonó el plató de Telecinco a su llegada de La casa de los secretos por tal de no coincidir él.

Los "chinitos"

Sin embargo, Bigote confiesa que con quien no mantiene ningún tipo de relación es con Carmen, a quien considera una “interesada”. “Solo hace cosas para ganarse a los directores”, remarca.

Preguntado por si es verdad que le compraba los regalos a su novia en los bazares chinos, Edmundo se muestra tajante. “Crees que Teresa es tonta y no sabe apreciar lo que es una seda buena?", responde. Y es que  al parecer, según contó el chofer, en alguna ocasión, Piticlín, Piticlín habría intentado engañar a la emérita de las mañanas haciéndole pasar un regalo de los “chinitos” por uno bueno.