Sergio Ramos pone fin a sus 16 temporadas en el primer equipo del Real Madrid y en el día de su despedida han sido protagonistas sus lágrimas y su mujer, Pilar Rubio.

La presentadora, sus hijos y los familiares del futbolista estaban presenten en la rueda de prensa del jugador y se han llevado buena parte de la atención. Los hijos por unas lamentables críticas en redes, la periodista por sus caras.

Impasible

La colaboradora de El Hormiguero lucía muy sería, casi impasible a las lagrimas de su marido, pero en especial ante las palabras del presidente del club, Florentino Pérez. Algunos, incluso vieron cierta tensión en su rictus.

Rubio apenas dibujó una sonrisa ni expresó aparentemente ninguna emoción. La procesión va por dentro pero no la ha sacado a relucir.

En lo bueno y lo malo

Agarrada a sus pequeños mostró una vez más todo su apoyo a su esposo con quien ha estado en todo momento, sobre todo en los momentos más difíciles como el Covid que ambos pasaron. Y este no podía ser menos.

La periodista se ha convertido en tendencia por su actitud y por los lamentables comentarios sobre sus hijos a los que aún no han respondido.