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Las cinco posturas que más placer dan a las mujeres

Las cinco posturas sexuales que más placer dan a las mujeres

Para mantener la llama viva, los sexólogos recomiendan cambiar algunos aspectos, especialmente el sexo

3 min

Las relaciones sentimentales duraderas pueden entrar en una rutina amorosa y sexual de las que no es fácil salir. Por ello, los expertos recomiendan que para mantener la llama del amor viva, el sexo es una parte importante para volver a reactivar la pasión.

Si siempre hacéis el amor igual, misionero, ahora arriba, ahora abajo, puede que sea tu caso. Estas cinco posturas son las más placenteras para la mujer y harán que recuperéis la conexión perdida.

Culo inclinado

Ella debe acostarse boca arriba, con las piernas apoyadas sobre tus hombros. El chico debe posicionarse de rodillas y penetrarla. Debes levantarle el trasero con las manos para que la relación sea más placentera y se pueda llevar a cabo sin hacerle daño. También se puede poner un cojín que la eleve, tendrá el mismo efecto y al chico le permitirá tener las manos libres.

En torre

Esta postura innovadora es muy cómoda para los hombres. Los varones deben sentarse y la mujer debe ser la que realiza el mayor esfuerzo, aunque la penetración será más profunda. La mujer debe colocarse de espaldas con las rodillas inclinada hacia delante. Sus manos estarán apoyadas en el suelo.

La postura 'yogui'

Esta postura es más complicada que otras, pero muy placentera. La mujer debe apoyar su espalda en la cama y elevar el tronco con las piernas dobladas hacia atrás,

El hombre debe colocarse de rodillas agarrando el culo mientras penetra. Puede ser más agotadora de lo que parece, así que si después de unos minutos estáis cansados cambiad de postura.

La carretilla horizontal

Es una postura cómoda, aunque requiere esfuerzo. Ella debe estar boca abajo tumbada en la cama, mientras tú le coges las piernas y las elevas a la altura de tus caderas mientras la penetras desde atrás.

El doble nudo

La mujer debe acostarse boca arriba con las piernas ligeramente abiertas. El hombre, se apoya sobre ella en diagonal, como una X, dejando las piernas entrelazadas. El hecho de tener vuestras caderas bien pegadas y unidas hará que descubráis nuevos puntos sensibles. Además, esta postura es perfecta para que ella llegue al orgasmo, pues a la vez que la penetras le estás rozando el clítoris.