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Sesión de face pilates para estirar los músculos del rostro   Antonika Chanel en UNSPLASH

¿Qué es el face pilates? La rutina antienvejecimiento que se ha puesto de moda

Dedicar unos minutos al día a los músculos del rostro hará mucho por atenuar los primeros signos de la edad

Victoria Herrero
6 min

El paso de los años se nota sobre todo en la piel del rostro. Es algo inevitable a seguir soplando las velas de la tarta de cumpleaños. Pero, para aquellos y aquellas a los que no les guste lucir arrugas en la cara o el cuello, siempre se puede apostar por los cosméticos, la cirugía estética o la gimnasia facial. Más concretamente, apuntarse a la última moda para lucir un aspecto más terso y juvenil; algo que se puede lograr con sesiones de face pilates o de pilates facial.

Algo así como hacerse un lifting en el rostro, pero de una manera mucho más natural y con solo la ayuda de los dedos, con lo que resulta mucho más económico. Un método que básicamente consiste en ejercitar todos los músculos de la cara y que incluso practican algunas de las famosas y rostros más conocidos del celuloide. Y todo para lograr una piel más suave, luminosa y tonificada. 

Primeras arrugas que pueden ser atenuadas con el face pilates / Chermiti Mohamed en UNSPLASH
Primeras arrugas que pueden ser atenuadas con el face pilates / Chermiti Mohamed en UNSPLASH

¿En qué consiste? 

Esta terapia alternativa, si se puede llamar así, no es algo que haya aparecido en el último año sino que son muchas las mujeres que llevan tiempo practicando estas sesiones de pilates, pero para el rostro y con el objetivo de mejorar su aspecto y mantenerse más jóvenes (al menos por fuera). Y todo de manera sencilla gracias a una serie de ejercicios que lo que hacen es trabajar la musculatura que hay debajo de la piel tanto del rostro como del cuello con la única ayuda de los dedos o haciendo muecas y expresiones

De esta manera, lo que se consigue es que al estimular y fortalecer esos músculos que se ven afectados por el paso del tiempo se vaya estimulando la circulación y, por ende, eso se note en beneficios positivos a nivel facial. Unas sesiones que no tienen contraindicaciones (todo el mundo puede practicarlas) y que es bueno comenzar a realizar a partir de los 30 cuando empiezan a salir las arrugas y surcos más tímidos. Así, se puede hacer en casa delante de un espejo varios días a la semana durante 10 minutos o acudir a un centro especializado.

Sus beneficios

Por medio de estos estiramientos y movimientos lo que se hace es prevenir la flacidez tan presente en la piel de la cara cuando se van acumulando años, al mismo tiempo que se va liberando tensión (sirve también como método de relajación) de la zona de la mandíbula, las cervicales y hasta los hombros. Pero la lista de buenas noticias no se queda ahí: este tipo de pilates puede aumentar de forma natural el volumen de los labios, reducir la antiestética papada, ir borrando las arrugas de encima del labio, afinar la punta de la nariz o ir defiendo el contorno de las cejas. 

Un trabajo en profundidad con el que se incide en los dos tipos de músculos de los más de 40 que hay en la zona; por un lado los llamados estriados que son los que se mueven de manera voluntaria (cuando se frunce el ceño o se sonríe) y están unidos a la los huesos o a la piel y, por otro, los no estriados, que son los que necesitan un poco de ayuda de los dedos para que se muevan. En este caso, un ejemplo puede ser el globo ocular que no se trabaja solo de forma automática.

Algunos ejercicios básicos

Delante de un espejo, cualquier momento de tranquilidad es bueno ponerse manos a la obra para repetir algunos de los sencillos ejercicios que forman parte del pilates facial. Así, entre los más básicos que se pueden practicar al principio está el conocido como el beso al techo con el que se logra estirar el cuello, darse un beso a la palma de la mano y hacer un reflejo de succión (para fortalecer las mejillas), o estirar las cejas cerrando los ojos y dirigiendo la mirada hacia abajo.

Pero hay más rutinas que se pueden hacer como parte de estas sesiones faciales que poco a poco van dando sus frutos. Una de ellas es la conocida como cuello de gallina con la que se estira la cabeza hacia adelante al tiempo que se tensa el cuello; eso sí, los hombros deben relajarse hacia abajo. Para los/las que busquen acabar con las líneas de la nariz se colocan los dedos índices a cada lado, se inhala y al exhalar se sube el músculo hacia arriba. Y para las arrugas de la frente se colocan los dedos encima de las cejas y se levantan hacia la zona del nacimiento del pelo.