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Interior de un avión, donde pueden pedir el pago de algunos extras / StockSnap EN PIXABAY

Extras que pueden encarecer tu billete de avión

El equipaje facturado, el tipo de tarjeta utilizada y la elección de asiento puede subir mucho el precio del viaje

Noelia Hontoria
6 min

La publicidad de las aerolíneas nos bombardea continuamente con precios low cost, llegando a ofrecer billetes de avión por apenas 5 euros. ¿Cómo es esto posible? Obviamente, son plazas limitadas y no todos los asientos se venden a este precio. Jugar con el coste de los pasajes favorece que algunos afortunados paguen muy poco, mientras que otros son los que asumen prácticamente todo el precio si no consiguen estas ofertas.

Sin embargo, lo que a priori era un viaje muy barato, puede terminar encareciéndose mucho con algunos extras que se suman al precio final y que disparan la factura si no se tienen en cuenta cuando haces la reserva o empiezas a contratar estos servicios añadidos. Además, el momento de la contratación también influye en el precio final de la oferta de estos extras del billete de avión. Bajo esta premisa, ¿qué otros aspectos debemos tener en cuenta?

Abaratar precios

Para abaratar precios a la hora de volar, además de fijarse en el coste del billete de avión, también es muy importante ver qué incluye. Por ejemplo, si hay que llevar equipaje facturado. Tal vez esa oferta que solo incluye equipaje de mano sea más cara que la que tiene un precio algo superior pero sí permite meter una maleta de más de 20 kilos de peso en la bodega del avión. Lo mismo sucede con otros extras, por lo que es crucial tener claras las necesidades.

Una vez se han echado cuentas, si ese billete de avión sigue siendo la opción más barata, es importante mirar en la web oficial de la compañía si varía el precio de los extras añadidos según el momento de la contratación. Hay algunas aerolíneas que ofrecen distintos precios para un mismo servicio si se contrata al momento de la reserva, durante el check in online o en el propio aeropuerto. Y la diferencia puede ser muy elevada.

Facturación de equipaje

Uno de los extras más controvertidos y que más pueden inflar el precio final de un viaje en avión es el equipaje facturado. Esto sucede porque muchas aerolíneas ya no lo incluyen en sus tarifas (especialmente en las low cost) y en ocasiones, según la oferta escogida, puede llegar a costar más que el propio pasaje si este ha sido especialmente barato. Por suerte, el equipaje de mano cada vez permite más posibilidades y, con un poco de maña, es posible no facturar.

Pero, en caso de que sea imprescindible llevar una maleta adicional en bodega, se recomienda encarecidamente contratar este servicio en el momento de la reserva, que es cuando se suelen ofrecer los precios más bajos. Si se espera a hacerlo en el aeropuerto, el precio puede aumentar considerablemente desde la primera oferta inicial que hizo la compañía para este servicio, tan imprescindible y necesario a veces.

Un pasajero en un aeropuerto / Free-Photos EN PIXABAY
Un pasajero en un aeropuerto / Free-Photos EN PIXABAY

Equipaje de mano

Siguiendo con la polémica del equipaje, en este caso también ha sufrido cambios en los últimos años. Es fundamental tener clara la política de la compañía en este aspecto, ya que suelen ser bastante inflexibles y, al igual que con el equipaje facturado, sale más caro que lo gestionen en la puerta de embarque a que se lleve todo preparado y bien atado desde casa.

Estos cambios en la política del equipaje de mano incluyen que algunas compañías permitan dos bultos, mientras que otras acepten solo uno y que quepa bajo el asiento delantero. En el caso de presentarse en la puerta de embarque con equipaje no aceptado, este se bajará a bodega con un sobrecoste cuantioso.

Tipo de tarjeta

El tipo de tarjeta que se utilice en la reserva también puede conllevar gastos de gestión que hacen que la factura final sea más cara de lo que pensábamos en un primer momento. Para ello, es importante mirar bien qué método de pago no lleva asociado comisiones y buscar si el pasajero lo tiene en casa, aunque no sea el que utilice habitualmente.

Elección de asiento

Otra de las medidas controvertidas de algunas compañías es que separan a los pasajeros de una misma reserva y, si quieren viajar juntos, deben pagar un extra que cada vez es más caro. Por ello, si para el viajero es imprescindible volar junto a su pareja, sus amigos o su familia, debe valorar si su aerolínea lo incluye.

Puede parecer un coste pequeño, pero si se vuela en una aerolínea low cost como Ryanair, que obliga a pagar por sentarse con los miembros de una misma reserva y se trata de un viaje con numerosos pasajeros, la cuenta final puede ser bastante elevada.