Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Filomena tiñe de blanco Horta de Sant Joan / EUROPA PRESS

¿Cómo se forman borrascas como Filomena? ¿Puede repetirse?

Esta última ola de frío ha sido el resultado de una suma de factores que no suelen coincidir, pero que bien podrían volver a darse

6 min

La borrasca Filomena pasará a la historia como una de las que más nieve han dejado a su paso por la Península Ibérica en el último siglo. Y no es de extrañar después de las imágenes que han dejado numerosas poblaciones con unos niveles de nieve a los que no estaban habituadas.

Las precipitaciones no han sido las únicas que han sorprendido, ya que también se han dado temperaturas muy bajas si se comparan con las que se estaban experimentando en los últimos inviernos. Ante este fenómeno del que todo el mundo habla, cabe preguntarse el porqué de su origen.

Un cúmulo de factores

De acuerdo con los expertos, el resultado de que una gran masa de aire frío se haya juntado con una borrasca de gran tamaño ha sido que Filomena haya dejado cubierta por un manto de nieve buena parte de la península, destacando los estragos que ha provocado en Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León.

El primer elemento de la ecuación fue la bajada de las temperaturas provocadas por un frío polar. El segundo, la existencia de una vaguada polar por la zona oeste, de manera que se creó una zona de bajas presiones por la que entró la borrasca. Y el tercer factor precisamente ha sido es gran borrasca con un aire más cálido y húmedo que el polar reinante.

Mucha nieve

La conjunción de todo ello ha provocado que las precipitaciones que traía la borrasca que llegaba desde el Atlántico en vez de en forma de lluvia hayan sido en forma de nieve, dando lugar a las intensas nevadas que han caído y colapsado la capital de España.

Se trata de un hecho que no suele darse habitualmente. De hecho, no se tiene constancia de algo parecido desde hace décadas. Claro que en el momento de preguntarse por la causas de fenómenos meteorológicos tan extremos, puede surgir la cuestión de si el cambio climático provocado por el aumento de las temperaturas tiene algo que ver.

Carretera nevada tras la entrada del temporal Filomena en la península / EUROPA PRESS
Carretera nevada tras la entrada del temporal Filomena en la península / EUROPA PRESS

¿Cambio climático?

Algunos meteorólogos apuntan que episodios como Filomena se han dado a lo largo del último siglo, de manera que no tienen por qué considerarse consecuencias del cambio climático, ya que no son constantes. Claro que si se repitieran con cierta asiduidad, la concepción de los mismos cambiaría.

Por lo pronto, cabe señalar que el año 2020 ha sido el más cálido jamás registrado, según los datos del Servicio de Cambio Climático Copernicus. A eso hay que añadirle que según la ecuación Clausius-Claperyon, cuanto más caliente esté la atmósfera más humedad retendrá (hasta un 7% por cada grado centígrado). Esto, como se puede suponer, conlleva que cuando se producen episodios como las borrascas, las tormentas tropicales o los huracanes, las precipitaciones (como lluvia o como nieve) serán mayores.

¿Cómo puede afectar el aumento de temperatura?

Incidiendo en el hecho que supone el aumento constante de las temperaturas en todo el planeta --cambio climático--, hay que señalar que podría estar detrás de la creación de fenómenos cada vez más devastadores. Al parecer los chorros de aire frío y cálido que se generan en la atmósfera cada vez se ondulan más, de manera que los de frío polar que llegan de los polos se pueden adentrar en zonas más meridionales en las épocas invernales.

Sin embargo, eso no quiere decir que en el conjunto del año la temperatura vaya a ser menor, sino que se tratará de episodios puntuales como los vividos con Filomena. Es más, las olas de calor también serán más intensas en los meses más cálidos, provocando una mayor desertización, puesto que cuando se produce alguna borrasca con intensas lluvias, lejos de aportar beneficios a los campos, tiende a arruinarlos.

Filomena es la sexta

Por otro lado, es interesante señalar que la borrasca Filomena se llama así porque es la sexta desde que se comenzó a contabilizar un nuevo año el pasado octubre. De ahí que el nombre comience con la letra F. El primer fenómeno de estas características comenzaba por A y se denominó Álex.

La costumbre de nombrar a este tipo de borrascas o a tormentas tropicales y huracanes se debe a que así se les otorga una mayor importancia, dado que pueden provocar cambios en la población de las zonas afectadas. Por supuesto, no todas las borrascas llevan denominación, únicamente aquellas que son reseñables.