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Falsa imagen de un coche tras la supuesta explosión de un bote de gel hidroalcohólico / CG

Un nuevo bulo afirma que el gel hidroalcohólico explota si se deja en el interior de un coche

La imagen a corrido como la pólvora por las redes sociales de todo el mundo

3 min

La misma imagen ha corrido como la pólvora en Twitter, Facebook o WhatsApp de varios países y con el texto traducido en diferentes idiomas. El mensaje mostraba la puerta de un vehículo quemada por, tal y como contaba el texto, la explosión de un bote de gel hidroalcohólico.

El bulo afirmaba que, con las elevadas temperaturas que alcanzan los coches con el calor, el bote de gel terminó estallando. Todos ellos atrivuían el suceso a su propio país, aunque en el fondo de la imagen puede leerse un texto en portugués, además de usar una fotografia sacada de contexto para infundar temor en la sociedad. Y lo peor de todo es que no: el gel hidroalcohólico no explota, y menos aún por las temperaturas que se puedan registrar dentro de un coche.

No se alcanza la suficiente temperatura

Si bien es cierto que los botes de gel hidroalcohólico que normalmente utilizamos para lavarnos las manos contienen etanol, su cantidad no acostumbra a ser superior al 70% del contenido. Los demás compuestos, como el agua destilada o el peróxido de hidrógeno, alteran las propiedades del etanol y lo hacen completamente inofensivo.

Por si esta mezcla no tranquilizara a los dudosos, el punto de autoignición del etanol puro es superior a los 360ºC. Una temperatura que debería aumentarse aún más con la composición del gel y que, por mucho calor que haga, un vehículo no alcanza ni en pleno desierto del Sahara: normalmente, no superan los 65ºC.

Recomiendan no dejarlo dentro del coche

Por si alguien teme al llamado efecto lupa, que difícilmente lograría alcanzar esa elevada temperatura, lo único que se conseguiría es el derretir el plástico que compone el bote sin que el gel llegue a incendiarse. Por ello, con efecto lupa o con exceso de calor, los profesionales no dudan en afirmar que es imposible que un frasco de este estilo llegue a incendiarse.

A pesar de todo esto, sí puede calentarse el líquido y quemar las manos. Por eso, los expertos recomiendan no dejarlo en el coche y llevarlo en el bolsillo por dos razones: evitar quemaduras inecesarias y tener la posibilidad de aplicarlo más veces al tenerlo siempre encima. Así, será más difícil caer enfermo.