Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un joven paseando a sus perros por una playa / Rohan Pawar en UNSPLASH

Barcelona, entre las ciudades europeas más concienciadas con los excrementos de perro

Es responsabilidad de los dueños favorecer la convivencia entre personas, entorno y mascotas

Victoria Herrero
6 min

Un gesto de lo más sencillo y que representa todo un acto de civismo y responsabilidad en el caso de aquellas personas que tienen un perro como animal doméstico. Se trata de agacharse para recoger el excremento que acaba de dejar dicha mascota en la vía pública. Una situación que, en el caso de Barcelona, se repite de manera frecuente a tenor de un estudio que refleja que la ciudad condal se encuentra entre las tres mejores de Europa en este sentido. Dicho de otro modo, uno puede pasear tranquilamente sin el temor a que ese día se pise algo un tanto desagradable. 

Son las conclusiones a las que ha llegado una marca inglesa de comida para perros en un análisis en el que ha ido poniendo nota a importantes ciudades tanto europeas como estadounidenses en esta cuestión higiénica con los canes. Así, las localidades de Montpellier en Francia y Nápoles en Italia son las dos urbes europeas que mejor se encargan de los excrementos de los canes, tal y como se desprende de los datos de este informe. Tras ellas está Barcelona, superando a otras importantes ciudades como Bruselas o París

88 millones de perros

Esta es la cifra aproximada de perros que hay registrados en toda Europa (y eso sin contar los que no estén dentro de este censo o vivan en la calle). Un número importante si uno piensa en la limpieza de las ciudades. Y es que esto supondría un importante problema de salubridad municipal si los dueños de estos animales domésticos no fuesen responsables con los excrementos que dejan sus perros en sus paseos diarios por calles y jardines

Es ahí cuando surgió la necesidad de hacer este estudio en el que se ha tenido en cuenta, para establecer ese baremo final, el número de perros censados en cada ciudad, si los consistorios correspondientes tienen una normativa municipal específica para multar esas conductas incívicas (además de la cuantía de dichas sanciones), el número de parques (y cuántos perros de media se suelen reunir en cada uno de estos espacios verdes), las necesidades fisiológicas de los canes en este sentido y si hay ciertas reglas ciudadanas a la hora de pasearlos por la ciudad. 

Un comportamiento cívico

Si a los animales domésticos se les exige un buen comportamiento, sobre todo cuando están en vías públicas, sus dueños deben hacer lo mismo y ser responsables por ejemplo, cuando dejan las heces de su perro sin recoger en la acera. Y es que según marca la normativa municipal del Ayuntamiento de Barcelona es una obligación de las personas que tienen estas mascotas, o de quienes los sacan a pasear por la ciudad, recoger esos excrementos y depositarlos de manera higiénica en los contenedores o basuras dispuestas para ello. 

Una acción que, sobre todo, debe repetirse de manera más frecuente en las áreas de recreo para perros dispuestas por todo el área metropolitana y donde esas mascotas pueden correr libremente, jugar y hacer sus necesidades. Una red que actualmente sigue en desarrollo y crecimiento con la vista puesta en que cada distrito de la ciudad condal tenga un espacio de más de 700 metros cuadrados para favorecer la convivencia entre las personas, los animales y el entorno.

Señal que prohíbe que los perros hagan sus necesidades / Marcel Eberle en UNSPLASH
Señal que prohíbe que los perros hagan sus necesidades / Marcel Eberle en UNSPLASH

El paraíso para perros

Las normas anteriores (y muchas más) hacen que se mejore la convivencia en las ciudades entre los que no son muy amantes de estos animales y los dueños de mascotas. Precisamente, a estos últimos les gustará saber (según un informe publicado por una entidad financiera) que Barcelona es una de las mejores ciudades de toda Europa para vivir con un animal doméstico. Unas conclusiones que se extraen analizando las posibilidades de acceder con el animal a un transporte público, los alojamientos y restaurantes dog friendly, así como la oferta sanitaria y de ocio para ellos.

Londres encabeza este ranking europeo de las urbes más amigables con estos animales de cuatro patas. Una escala en la que la ciudad condal se alza con el sexto puesto gracias en parte a las múltiples opciones que se dan en la capital catalana a la hora de pensar en el cuidado de ese fiel compañero de vida (desde servicios veterinarios, pasando por tiendas de mascotas o establecimientos de cuidado animal como peluquerías); así como por su buen clima y la dotación de parques para poder pasear con ellos con total tranquilidad de no molestar al resto de vecinos.