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Bolas de chocolate, producto estrella de la calle más dulce de Barcelona / PIXABAY

Barcelona tiene la calle más dulce de España

Desde el siglo XVII la calle Petritxol de Barcelona es conocida como la calle del chocolate por sus tiendas

María Díaz
3 min

Aunque el nombre real de esta calle sea Petritxol, todo el mundo en la ciudad de Barcelona la conoce como la calle del chocolate. Aunque sus adoquines no estén hechos de cacao y azúcar molidos, siguiendo la receta tradicional de la elaboración del chocolate, a lo largo de sus 129 metros exactos de extensión y sus tres metros de ancho se reparten numerosas y emblemáticas chocolaterías.

De la tradición del oficio chocolatero le viene el sobrenombre y la fama, siendo una de las calles más populares de toda la Ciudad Condal. Y eso que el callejero de Barcelona es una suma de travesías, pasajes, vías y ramblas capaces de conquistar el corazón de los viajeros que visitan la ciudad y de las personas que habitan diariamente en ella.

Tres dulces siglos

Fue en el siglo XVII cuando las primeras tiendas especializadas en chocolate comenzaron a abrir sus puertas al público, haciendo suya la calle. Más de tres siglos después, el chocolate continúa siendo el protagonista de los locales que recorren su estrecho trazado.

Granja Pallaresa, Granja Dulcinea y Xocoa son los establecimientos dedicados al cacao más afamados y conocidos de la calle del chocolate. Ubicada en el barrio gótico barcelonés, junto a la Rambla y muy próxima a la Plaza del Pi, la calle Petritxol es una calle histórica de Barcelona por algo más que por el chocolate.

Calle histórica

Es protagonista en los anales de la evolución urbanística de la ciudad y de los movimientos asociativos ciudadanos. Fue la primera calle declarada íntegramente peatonal de Barcelona. Fue en el año 1959 cuando el consistorio mandó eliminar las aceras y prohibir el tránsito de vehículos por ella. También allí se fundó la primera asociación de vecinos de la Ciudad Condal, allá por el año 1947.

Aunque estas cuestiones, claro está, pasan desapercibidas para todos aquellos que paseen por ella y que desconozcan su historia y su pasado. Por eso el chocolate es el protagonista indiscutible de la calle más dulce de España.