El pasado romano de Tarragona es conocido por todos, y es el principal reclamo para sus visitantes. Sin embargo, lo que muchos no tienen en cuenta, es el increíble entorno natural del que goza esta ciudad. Esta vez te recomendamos que te adentres en su increíble naturaleza. 

Si seguimos con el coche un poco más al sur de Tarragona, a la altura de la Ametlla de Mar pero en el interior, llegaremos a Bot. Un pueblo rodeado de piscinas naturales y vegetación. 

Qué ver en Bot y cómo disfrutar de tu escapada en el pueblo

Bot es un pequeño pueblo situado en la provincia de Tarragona, donde viven 600 personas (concretamente, 601 según Idescat). A principios del siglo XX, la población de Bot creció, pero durante la guerra civil de 1936-39 y después, el número de habitantes fue disminuyendo hasta llegar a los que son hoy.

Este encantador pueblo catalán se encuentra en la comarca tarraconense de la Terra Alta, a tan solo una hora en coche desde Tarragona y a dos horas desde Barcelona.

Olles | WIKIPEDIA

El plan más destacado y bonito para hacer

Aunque siendo invierno se tratará de un plan sólo apto para valientes, lo que más nos gusta de Bot es su proximidad con un montón de piscinas naturales, entre las cuales destaca Fontcalda.

Como su nombre indica, se trata de un "balneario natural", una piscina de agua con sus saltos de agua que se mantiene a 28 grados. Se trata de un circuito termal al que puedes acceder en calidad de excursionista de forma totalmente gratuita.

Eso sí, llévate unas buenas toallas y un termo de café porque el choque de realidad cuando salgas puede ser importante.

La ruta hacia Fontcalda la puedes hacer desde Bot en bicicleta o andando. De hecho, la ruta es muy conocida y se llama Via Verda. Desde Wikiloc recomiendan que lleves luz porque el recorrido no está iluminado, y es que sigue el antiguo recorrido del ferrocaril a lo largo de 26 kilómetros, ni más ni menos.

Lugares de interés arquitectónico

Además de Fontcalda, muy cerca está el llamado Forat de la Donzella, un precioso manantial que se descubre entre grandes rocas, como en una película de fantasía.

Además, junto a este lugar está la ermita de Sant Josep, una pequeña iglesia blanca con unas vistas preciosas del lugar y el valle alrededor, que por cierto, tiene restos arqueológicos de poblados íberos.

ermita de Sant Josep en Bot | WIKIPEDIA

Interés histórico de Bot

Desde los íberos a la Guerra Civil, Bot ha podido contemplar alguno de los episodios más importantes de la Historia. Y es que, como pasa con esta otra ermita románica, hay lugares de una belleza tan sobrecogedora que se mantienen intactos porque nadie se atreve a meterse con ellos.

Es el caso del paraje natural y las casitas del pueblo. A pesar de que tras la guerra la población fuera disminuyendo, y debido al hecho de que tanta gente migrara a las ciudades, Bot ha sido hogar de los templarios y un lugar estratégico de las tropas carlistas que asediaron Gandesa en los años 1800.

La riqueza natural del río, sin duda, ha sido un reclamo para la población, y quizás ahora más que nunca pueda volver a serlo.

Dónde comer y alojarte en Bot

Además de ir de excursión, te recomendamos que cojas fuerzas (o te des tu merecida recompensa), hospedándote y comiendo en alguno de los simpáticos restaurantes del lugar.

Si eres de los que les gusta ir sobre seguro te recomendamos ir a Can Josep. Un lugar donde puedes comer y dormir en amplias habitaciones, con una propuesta de menú sencilla pero de muy buena calidad, y situado junto a la nombrada Via Verde, para que solo tengas que caerte de la cama y comenzar con la excursión.

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