Quizás a muchos les parezca una estrafalaria combinación, pero para los catalanes un plato capaz de aunar productos de mar con otros de la montaña supone todo un acierto gastronómico. Así, una receta con butifarra y cigalas o unas albóndigas con sepia no es para nada una promesa de indigestión, sino un certero maridaje de sabores que crea escuela e infinidad de adeptos.

Por lo tanto, a los que todavía desconfíen de esta clase de combinaciones, aquí presentamos una serie de platos (con sus recetas) con el que mandar al traste definitivamente todas las reticencias habidas y por haber.

Pollo con sepia y cigalas

Lo cierto es que la gastronomía china también es muy aficionada a esta particular mezcolanza. De hecho, es posible toparnos en su carta con recetas que combinan la sepia con el pollo. Dicho todo esto, vamos a ver cómo aprender a chuparnos los dedos con estos dos productos tan bien avenidos de la cocina catalana

Ingredientes:

  • 1 pollo troceado
  • 2 sepias de tamaño mediano
  • 8 o 9 cigalas (depende del tamaño)
  • 1 cebolla
  • 1 tomate
  • Perejil
  • 4 dientes de ajos
  • 2 hojas de laurel
  • Harina
  • Un chorrito de brandy
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta.

Para la picada:

  • 2 ajos
  • Unas almendras peladas
  • 1 galleta

 

Ingredientes para el guiso / sansoja EN PIXABAY

Empezamos la preparación del plato cortando la sepia en trocitos. Luego pelamos y picamos la cebolla junto con los ajos. Cogemos el tomate y lo cortamos en trozos muy pequeños. A continuación, enharinamos el pollo y lo vamos dorando en una cazuela con un poco de aceite. Lo sacamos de la sartén y lo reservamos. Empleamos el mismo aceite para saltear las cigalas durante unos segundos por ambos lados. Volvemos a añadir el pollo, además de la cebolla el ajo y el laurel. Todo ello lo sofreímos durante unos cinco minutos.

Incorporamos el tomate muy picado y, pasados unos cinco minutos, metemos la sepia. Lo vamos rehogando durante otros cinco y vertemos el brandy junto con medio vaso de agua. Lo dejamos cociendo durante cuarenta minutos a fuego suave. A continuación, picamos dos ajos, unas almendras peladas mezclado con un poco de salsa, además de una galleta triturada. Incorporamos las cigalas y cocemos durante cinco minutos más. Añadimos una pizca de pimienta y perejil previamente picado. Mejor si es fresco. Servimos de manera inmediata y degustamos con placer semejante mezcolanza de productos.

Caracoles con calamar

Hay otra receta que merece toda nuestra atención: el guiso de caracoles con calamar. Lo cierto es que esta particular combinación no es para todo los públicos, aunque su sabor bien merece que nos lancemos con esta osada propuesta gastronómica.

Ingredientes:

  • 400 gramos de calamares
  • 4 docenas de caracoles
  • 1 tomate
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 poco de azafrán
  • Sal gorda y fina
  • Pimienta
  • Tomillo
  • Laurel
  • Romero

Para el sofrito:

  • 150 gramos de jamón y tocino
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo

Caracoles para un plato de Mar i Muntanya / stux en Pixabay

Lavamos los caracoles bajo el grifo. Son necesarios tres baños sucesivos para eliminar toda la baba de estos moluscos esperando cinco minutos entre baño y baño para realizarlo correctamente. Después los metemos en una cazuela sin agua y los cocemos. Mientras tanto, limpiamos los calamares, los vaciamos y extraemos su característica película negruzca. Abordamos ahora la preparación del sofrito para el cual debemos pelar y picar la cebolla y el ajo. En una cazuela añadiremos una cucharada sopera de aceite de oliva. Introducimos el jamón y el tocino junto con el tomillo, el laurel y el romero. Lo dejamos en la sartén unos cinco minutos.

En otra sartén bien caliente, vamos salteando los calamares con aceite de oliva. Añadimos una pizca de sal gorda. Metemos los calamares en la cazuela, encima de nuestro sofrito y cocemos unos minutos. Mientras tanto, vamos a escaldar, pelar y cortar el tomate, e Incorporamos al guiso de calamares. Espolvoreamos el azafrán, añadimos la sal y pimienta y lo dejamos a fuego lento durante unos 30 minutos. Al término, agregamos los caracoles y dejamos cociendo otros tres minutos. Lo servimos y a disfrutar con este rico e icónico manjar catalán.