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Creación

Silvia Abril, entre las mujeres del pasado y el futuro: “Espero y deseo que el legado que les dejamos sea infranqueable”

La actriz catalana cambia de registro en 'El firmament' y se pasa al drama: "Espero que sea el primero de muchos"

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Silvia Abril es un ejemplo de muchas cosas: de humorista de éxito, sin vergüenza y, sobre todo, trabajadora empedernida. Actualmente tiene dos programas en televisión y desde el 6 de mayo va a estar en la Sala Petita del TNC.

Lo hace como actriz dramática, además. Es una de la decena de intérpretes que protagonizan El firmament, obra original de Lucy Kirkwood que Gara Roda Cendra adapta y traslada a Cataluña.

La pieza se sitúa en 1795, cuando una mujer, acusada de un crimen brutal, es sentenciada a muerte. Ella afirma estar embarazada y esto podría anular su ejecución, pero eso lo decide un tribunal popular formado por mujeres. “Algo imposible en la España de la época”, recordaba Roda en rueda de prensa.

En cambio, es muy actual, añaden directora y actriz. ¿Por qué? Porque se ven los miedos de las mujeres, los de la época y los de ahora, porque aún se sienten “impostoras”, aún viven con miedo y todavía se sienten juzgadas. ¿Le pasa lo mismo a Silvia Abril? Ella misma responde a Crónica Global.

¿Cómo y cuándo entró en el proyecto?

Gara Roda vino directamente a buscarme y me dijo que le encantaría llevar este proyecto a Carme Portacelli, pero que le gustaría que yo me subiera a él, y yo le dije que sí.

Y sin miedo al drama, ¿eh?

No, porque al final es subirte al escenario a jugar, creerte el rol que te toca desarrollar y jugar. Sí que hay un respeto, pero estoy muy bien acompañada. Confiaba mucho en Gara, en el casting que haría, y realmente estoy tan bien acompañada… Me cuesta tan poco mostrarme vulnerable y decir “¡eso no lo sé hacer!”. Yo eso lo verbalizo.

No es fácil

Sí. Verbalizar los miedos y mostrarse vulnerable frente a algo que nunca he hecho me cuesta cero, pero cero.

Pero aquí además la vemos en una versión más política, porque claramente la obra es política

Sí, realmente se disecciona la feminidad, pero también se disecciona el sistema judicial y la sociedad del momento, que se puede trasladar perfectamente a ahora.
Mi personaje dice una frase muy bonita: “Se nos ha concedido el poder a nosotras, ¿por qué tenéis miedo de usarlo?”. Cuestiona que, cuando a las mujeres nos dan el poder, nos abren las puertas, a veces sentimos este síndrome de la impostora.

Sesión de lectura de 'El Firmament' con Silvia Abril

Sesión de lectura de 'El Firmament' con Silvia Abril TNC

¿Aún pasa eso, usted que decía que es actual?

Bueno, yo lo he verbalizado frente a un drama y con compañeras que han hecho drama. Yo me siento un poco con el síndrome de la impostora, pero, cuando aparece, rápidamente lo echo hacia fuera, lo descarto. Pienso: estás aquí y ahora lo importante es que vayas a jugar a fondo.

Y aquí juega un papel importante, de líder de un grupo de mujeres que defiende a una condenada a muerte que, supuestamente, está embarazada. ¿Se siente identificada con ella, con este tipo de mujer líder, con fuerza?

Sí, porque soy una mujer con mucha energía. Me encanta tirar del carro, me implico mucho, me apasiono mucho, soy muy apasionada y, por tanto, me cuesta cero subirme a proyectos y creerme que los puedo sacar adelante.

¿Eso le ha comportado problemas, como a las mujeres de la obra?

No. Lo único es que a veces me lío mucho y los problemas que tengo son porque se amplía la agenda y a veces no soy consciente.

Sí, porque tiene una agenda… ¿Cómo lo hace?

Gracias a un agente magnífico. (Ríe mientras lo señala con el dedo). A veces le pido que me libere, ¿eh? Pero es un trabajo en equipo. Tengo un equipo maravilloso que se llama A punto Talent, que me organiza la vida laboral; en la personal aún no les dejo. (Ríe).
Nos conocemos desde hace muchos años y es trabajo de equipo. Ellos ya saben hasta dónde puedo llegar y hasta dónde no, y cuáles son las red flags.

Vamos ahora con alguna pregunta breve y rápida. En la presentación de El firmament se dijo que estas mujeres son “espíritus frágiles”. ¿Son todavía las mujeres “espíritus frágiles”?

Sí, hay de todo. Es lo que te hablaba del síndrome de la impostora. Aún está esa fragilidad, esa vulnerabilidad, cuando pisamos terrenos por primera vez.
O sea, a las mujeres les ha costado mucho, y nos ha costado mucho, llegar a según qué puestos y, cuando lo hacemos, a veces nos sentimos vulnerables. Pero fíjate, yo creo que hasta la vulnerabilidad es interesante, porque no vas con soberbia por la vida. Creo que es muy importante, porque muchas veces hay gente que va sin tener ni idea y se cree mucho.

¿Y todavía se sienten juzgadas, como pasa en la obra con la protagonista?

A veces sí, en muchos terrenos. No es lo mismo cuando tú ves dirigentes del mundo, hombres, que cuando ves a las mujeres. A ellas se las critica por todo, por cómo pueden ir vestidas, la apariencia física. Cuando a un hombre, en este mismo cargo, no se le cuestionaría nada.

¿En el humor también se las juzga?

Ahora ya no. También es cierto que ya estoy en una edad en la que las cosas me las echo a la espalda y tiro para adelante. He recibido críticas muchas veces, pero ya está. Hay una cosa que tengo clarísima: no puedo gustar a todo el mundo, es imposible. Por lo tanto, la crítica está a la orden del día.

Se pone una coraza, vamos

Sí, se llama vaselina.

Cartel de 'El firmament'

Cartel de 'El firmament' Geraldine Leloutre TNC

En cualquier caso, volviendo a la obra, también hay mujeres marcadas por el miedo y la religión. ¿Son tiempos pasados o aún hay mujeres marcadas por la religión?

Yo creo que sí. Mientras las religiones estén vigentes en la sociedad, eso seguirá pasando.

Y bueno, después de este drama, ¿espera hacer más?

Sí, espero que sea el primero de muchos. También te diré que disfruto mucho con la comedia.

Bueno, igual es usted la que pone el toque de humor a la obra, ¿no?

Pues no, precisamente. Solo en algún momento. Pero no soy la que más humor hace, porque me enojo mucho durante la función. Me rebelo contra toda la pandilla de mujeres sometidas, por muchos motivos, a muchas tonterías y las quiero hacer despertar. Yo soy un espejo, soy el futuro. Soy la que intenta sacudir a este grupo al que le cuesta tanto reaccionar.

¿Y es así en la vida?

Un poco, sí. Al menos lo intento, pero a veces yo misma soy víctima de los compromisos, de quedar bien. A veces me pasa, sí.

Silvia Abril en 'El firmament'

Silvia Abril en 'El firmament' DAVID RUANO

Por último, en la obra, las protagonistas se preguntan cómo las verán las mujeres del futuro. ¿Cómo cree que verán en el futuro a las mujeres de hoy?

Seguramente se cachondearán de algunas cosas, como me pasa a mí con mi madre, pero espero que también aprendan mucho y que haya cosas que no se repitan. Espero y deseo que el legado que les dejamos sea infranqueable.

¿Cuánto queda para que ciertas cosas no se repitan?

Bueno, vamos haciendo. Las nuevas generaciones ya tiran. Yo, por ejemplo, tengo una hija de 13 años que muchas veces me enseña. Me dice: mamá, por favor, eso no. Eso se llama machismo. El micromachismo muchas veces me lo evidencia una niña de 13 años. O sea, son la esperanza. Pero se ha de reforzar y no se ha de parar..