Montaje con Gabriela Gándara, directora de la Oficina Exterior de Acció, en Ciudad de México

Montaje con Gabriela Gándara, directora de la Oficina Exterior de Acció, en Ciudad de México Crónica Global

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Gabriela Gándara (Acció México): “Las empresas catalanas tienen oportunidades importantes aquí”

Mientras las relaciones entre la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y la madrileña, Isabel Díaz Ayuso se tensan, con Cataluña atraviesan un momento dulce

Más información: Singapur, puerta de entrada estratégica a Asia para las empresas catalanas

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Mientras las relaciones de México con Madrid se tensan, con Cataluña viven un buen momento.

La visita de Salvador Illa a México el pasado noviembre resultó más fructífera que la realizada este mes por su homóloga madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Y el posterior encuentro en abril de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, con el president de la Generalitat en Barcelona, en el marco del Global Progressive Mobilisation, lo confirmó.

Se trata, además, de una relación de largo recorrido: la oficina de Acció en México, inaugurada en 1989, formó parte de la segunda ola de aperturas internacionales por parte del Govern tras las cuatro sedes pioneras de 1988 en Tokio, Hong Kong, Milán y Nueva York.

Actualmente, este organismo del Ejecutivo catalán —la agencia para la competitividad empresarial— cuenta con presencia en 40 oficinas en todo el mundo.

Desde México, Acció acompaña a las empresas en un mercado estratégico que despierta interés no solo por su propio potencial, sino también como puerta de entrada tanto a Estados Unidos como a América Latina.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el 'president' de Cataluña, Salvador Illa

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el 'president' de Cataluña, Salvador Illa Govern

Crónica Global entrevista a Gabriela Gándara, directora de la Oficina Exterior de Acció en Ciudad de México.

- ¿Qué oportunidades ofrece México para las empresas catalanas?

Tanto a nivel de exportación como de inversión, es una puerta de entrada para el mercado estadounidense y el mercado latinoamericano.

"Para exportar a Estados Unidos, los productos deben incorporar más componentes fabricados dentro de Norteamérica"

- ¿En qué sentido?

México cuenta con un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos —actualmente en revisión, pero vigente— que establece aranceles muy bajos. Además, existe el Acuerdo Global entre México y la Unión Europea.

En este contexto, las empresas catalanas —especialmente del sector industrial, como automoción, electrónico…— encuentran oportunidades importantes. La relación comercial entre México y Estados Unidos es muy intensa, pero el acuerdo exige un porcentaje cada vez mayor de contenido regional. Es decir, para exportar a Estados Unidos, los productos deben incorporar más componentes fabricados dentro de Norteamérica. Este requisito de contenido regional ha pasado de alrededor del 60% a cerca del 75%.

Ante esta situación, muchas empresas catalanas optan por instalarse en México. En lugar de exportar directamente a Estados Unidos —que resulta más costoso y complejo, especialmente por la falta de canales de comercialización propios—, producen en México. De este modo, se integran en cadenas productivas locales y sus productos pasan a formar parte de bienes finales que se exportan a Estados Unidos.

Además, al fabricar en México, el producto se considera de origen mexicano, lo que permite cumplir con los requisitos del acuerdo comercial y acceder al mercado estadounidense en mejores condiciones.

- ¿Sería una forma de sortear los aranceles de Donald Trump?

Esto ya se venía dando desde antes. Ahora se está intensificando en algunos casos por los aranceles impulsados por Donald Trump, pero estos afectan más a productos terminados. Aun así, no es tan sencillo como realizar solo el empaque o una parte del proceso productivo en México para que el producto se considere hecho allí.

En general, en los productos industriales —que son la parte más importante de la relación entre México y Cataluña, especialmente en lo que respecta a la inversión catalana en México— ya se exigía desde antes un mayor contenido local.

Te pongo un ejemplo: empresas como Volkswagen. Existe una relación estrecha porque en Cataluña estaba Seat, y ambas forman parte del mismo grupo. Así, ya había empresas proveedoras que trabajaban con Seat, conocían el sistema y vendían sus componentes a Volkswagen en México. Allí, Volkswagen integraba esas piezas en sus vehículos y posteriormente los comercializaba en Estados Unidos. Sin embargo, llega un momento en que Volkswagen les dice: “Ya no puedo comprarte desde España, tienes que venderme en México”. Es decir, les exige establecerse en México para fabricar allí y poder seguir siendo proveedores. Incluso va más allá: en algunos casos les advierte que dejará de comprarles también en España u otros países si no producen en México.

De alguna manera, esto actúa como una motivación forzada para que las empresas catalanas se instalen en México: fabrican allí y así pueden seguir vendiendo a Volkswagen u otras compañías.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el 'president' de Cataluña, Salvador Illa

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el 'president' de Cataluña, Salvador Illa

- ¿Y México también actúa como puente para otros países latinoamericanos?

Hay empresas que no tienen una infraestructura para estar presentes en muchos países y deciden que desde México se lidere su proyecto en Latinoamérica. Esto no es por obligación, sino por una cuestión práctica.

"Con Mercosur, quien va a tener una oportunidad importante es Brasil"

- ¿Cómo va a afectar el Mercosur a México?

Yo creo que no va a tener un efecto inmediato. Al contrario, creo que va a sumar. Lo que está facilitando es el comercio entre Latinoamérica, España y Europa en general. Y esto se va a seguir dando. Y ayuda porque, en la medida en que haya mayor comercio entre España y Latinoamérica, también se va fomentando en México y los demás países.

Con Mercosur, quien va a tener una oportunidad importante es Brasil. Y la puerta de entrada que ofrecía México a productos catalanes no era Brasil, porque México con el único país latinoamericano con el que no tiene un acuerdo de libre comercio como tal, sino una negociación o acuerdo de facilitación comercial, es precisamente Brasil. Entonces las empresas catalanas optaban por México para atacar el mercado latinoamericano, y Brasil lo veían como un mercado aparte.

- O sea, que México realmente es el destino preferido del empresario catalán que quiera comerciar con América.

Sí, es el principal destino de los productos catalanes dentro de América Latina, por mucho. Es más que Brasil, Argentina y Chile juntos.

- ¿Cómo y con cuántas empresas trabajáis?

A nosotros una empresa nos contrata —con apoyo del Gobierno catalán en los costes, no es exactamente un subsidio, pero sí un acompañamiento— y desarrollamos un proyecto de tres o cuatro meses para facilitar su entrada en el país.

Nos encargamos de todo el proceso: desde el análisis de mercado hasta la parte arancelaria, normativa, certificaciones y requisitos que deben cumplir. Después abordamos la parte comercial, que consiste en buscar clientes según lo que necesiten: puede ser un distribuidor o un cliente final.

Este tipo de proyectos son los habituales. Normalmente gestionamos de forma simultánea entre ocho y diez proyectos al mes, lo que acaba siendo unos 30 o 40 al año.

Además, tenemos iniciativas sectoriales. Por ejemplo, en automoción: en mayo organizamos un evento al que vendrán 18 empresas catalanas.

Este año también hemos trabajado en sectores emergentes. Por ejemplo, organizamos una misión de tecnologías educativas, un ámbito en crecimiento en Cataluña. Trajimos a ocho empresas para facilitar su conexión con universidades mexicanas, compañías de software y otras startups.

En este caso, el enfoque no es tanto la venta directa, sino la colaboración: desarrollo conjunto, complementariedad tecnológica o prestación de servicios. Además, este año llevaremos a un grupo de importadores de vino a Barcelona.

En general, nuestro trabajo es multisectorial: podemos trabajar con empresas de moda, software, videojuegos o incluso productos industriales muy específicos. Pero, además, identificamos sectores con potencial y tratamos de impulsarlos específicamente en México.

Ese análisis lo hacemos en coordinación con nuestras oficinas en Cataluña. Por ejemplo, el sector del videojuego está creciendo mucho allí. Evaluamos su potencial en México y, si detectamos oportunidades, organizamos actividades que fomenten ese intercambio.