Fotografía de Abelló junto a una de sus pinturas

Fotografía de Abelló junto a una de sus pinturas FUNDACIÓN MUNICIPAL JOAN ABELLÓ

Creación

Joan Abelló, el sueño cumplido del artista retratado

Coincidiendo con la conmemoración del Año Abelló, la colección del pintor molletense se muestra en diversos museos catalanes hasta el próximo 29 de febrero

17 diciembre, 2023 00:00

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En la fascinante figura de Joan Abelló (Mollet del Vallès, 1922-Barcelona, 2008) convergen sus dos grandes pasiones: la pintura y el coleccionismo. Una vocación y una pasión que nacieron, prácticamente a la vez, a muy temprana edad.

Abelló fue un niño enfermizo que permanecía recluido mucho tiempo en casa. Quizás por ello empezó a desarrollar una temprana sensibilidad artística y cierta tendencia por atesorar objetos. Primero coleccionó canicas, luego fueron libros, después vendió los libros y se apuntó a clases de piano. Durante un tiempo trabajó de camarero para poder comprarse un piano y, entonces, descubrió la pintura, vendió el piano y empezó a comprar colores.

El Año Abelló reivindica la figura de este apasionado pintor y coleccionista

El Año Abelló reivindica la figura de este apasionado pintor y coleccionista FUNDACIÓN MUNICIPAL JOAN ABELLÓ

Joaquim Mir, maestro y referente

“A partir de ahí, él dice que ya nació su pasión por el coleccionismo”, cuenta a Crónica Global Pepa Ventura i Altalló, directora de la Fundación Municipal Joan Abelló, una loable institución creada por el Ayuntamiento de Mollet del Vallès a partir de la colección de arte que el propio artista donó a la ciudad. Un legado que va mucho más allá de su propia obra pictórica.

Resulta prácticamente imposible establecer el límite entre el Abelló artista y el coleccionista. La frontera se dibuja, y comienza a diluirse, a lo largo de su biografía cuando de manera autodidacta se inicia en la pintura en su Mollet natal. Es allí donde entra en contacto con la obra de uno de sus principales maestros y referentes, Joaquim Mir (Barcelona, 1837-1940), el reconocido pintor catalán que vivió durante algunos años en la localidad. “No coincidieron en el tiempo, pero todo el mundo le decía: ‘Mira, vete allí, el pintor Mir ha pintado aquello’”, eran los escenarios que el creador barcelonés había recorrido y pintado durante su estancia.

Paisaje de Santa Perpétua de Joaquim Mir, uno de sus grandes referentes

Paisaje de Santa Perpétua de Joaquim Mir, uno de sus grandes referentes FUNDACIÓN MUNICIPAL JOAN ABELLÓ

Faceta de marchante

En Barcelona prosiguió su formación en la Academia Baixas, el Real Círculo Artístico de Barcelona (institución que presidió en los últimos años de su vida) y en el taller Miracle, donde aprendió técnicas de restauración y cuyo dueño le pagaba con obras. Durante aquella etapa, entró en contacto con muchos artistas y coleccionistas con los que empezó a intercambiar obra. Y es que además de pintor y coleccionista también fue marchante. “Yo siempre añado una tercera faceta que es la de marchante de arte porque en su colección entran y salen muchas obras”, sostiene Ventura.

Todas sus pasiones se fueron desarrollando influido por sus otros dos grandes referentes, el pintor e ilustrador Pere Pruna (Barcelona, 1904-1977) y sobre todo su mentor, el también artista y coleccionista Carles Pellicer (Barcelona,1865-1959), con el que vivió durante 14 años y del que heredó el placer por las tertulias y casi toda su colección que forma parte de los fondos del museo.

El pintor catalán retratado por Subirachs

El pintor catalán retratado por Subirachs FUNDACIÓN MUNICIPAL JOAN ABELLÓ

Una joya escondida en el Vallès Oriental

Abelló manifestó con tan solo 24 años su ilusión por tener algún día un museo en su ciudad. Años después hizo realidad su sueño. Emplazado en un edificio modernista de 1908, el museo salvaguarda un generoso fondo conformado por cerca de 10.000 piezas sobre todo de arte catalán de los siglos XIX y XX, con obra de Manolo Hugué y los integrantes del grupo Dau al Set, Pablo Picasso, Ramón Casas, Joaquim Mir, Mariano Fortuny, Joaquín Sorolla, Antoni Tàpies, Salvador Dalí, Ràfols Casamada, Josep Guinovart, Joan Brossa y Modest Cuixart, entre otros.

También tienen algo que para Pepa Ventura es único en el mundo, una colección de más de 200 artistas que han retratado a Abelló entre los que figuran Picasso, Tàpies y Dalí. “Se puede estudiar todo el panorama del arte catalán del siglo XX a través de los retratos de amigo de la sala de retratos”, afirma.

El artista catalán retratado en su casa

El artista catalán retratado en su casa FUNDACIÓN MUNICIPAL JOAN ABELLÓ

Una red cultural de complicidades

Si las personas, los objetos y los lugares que construyeron su identidad más querida y personal sustentaron el eje argumental de La colección vivida, la vida pintada, la muestra con la que se inauguró el Año Abelló, ahora el museo ha invitado a otras instituciones catalanas a sumarse a la celebración desplegando su colección por una veintena de museos repartidos por todo el territorio.

Bajo el título La colección convidada, esta experiencia teje por toda Cataluña una red de complicidades entre destacadas obras de la colección Abelló con otras de las sedes participantes. Así, por ejemplo, en el Museo Frederic Marès de Barcelona confluyen estos dos personajes unidos por el coleccionismo y la generosidad con sus respectivas ciudades; en el Museo de Arte de Sabadell son las pinturas de Abelló las que se integran en el magnífico interior de la Casa Turull; un conjunto de fotografías del artista en su propia casa cuelga de las paredes del Cau Ferrat de Sitges y en la Fundación Joan Brossa el diálogo se crea a través de las redes sociales.

Una cartografía sentimental que recorre también el Museo de Arte Moderno de Tarragona, el Espai Subirachs, el Museo Salvador Vilaseca de Reus, el Museo de Lleida, el Museo de Arte de Girona, la Fundación Vila Casas, Can Framis, la Fundación Palau de Caldes d’Estrac o los museos de Valls y Granollers y que permite contemplar y entender su legado, justo, a través todas y cada una de sus pasiones.