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El secretario general de Unió, Ramon Espadaler, en una imagen de archivo.

Unió se va al concurso de acreedores

El partido tropieza con el departamento de valoración de riesgos del ‘pool’ de entidades, encabezado por Caixabank, a las que debe 20 millones

Cristina Farrés
3 min

Unió Democràtica de Catalunya (UDC) ha entrado en concurso de acreedores. Las entidades que forman parte del pool de fiadores del partido finalmente no han dado luz verde a la última propuesta para refinanciar los 19,3 millones de euros de deuda que arrastra. Tenían de plazo hasta este viernes para sacar adelante la propuesta de convenio, pero han chocado con los departamentos de valoración de riesgos de los bancos y las cajas que participaban en la operación, liderados por Caixabank.

“Me duele comunicaros que, finalmente, no hemos podido cerrar el convenio con los acreedores, lo que nos obliga a continuar el proceso concursal”, ha indicado el secretario general de Unió, Ramon Espadaler, en una carta que ha mandado a la militancia.

‘Bullet’ de cinco años

La última propuesta que negoció el bufete de Miquel Roca, representante de la formación política, pasaba por pagar en una única cuota el total del pasivo en cinco años, lo que en términos financieros se conoce como un bullet, y atender a lo largo de este tiempo los intereses asociados a la operación.

El tipo que se fijó fue el Euríbor más dos puntos porcentuales, tal y como adelantó Crónica Global. Se definió una operación en línea a otras refinanciaciones del mercado pero con una diferencia sustancial que ha impedido que saliera adelante: Unió es un partido político en preconcurso de acreedores y sin representatividad ni en las Cortes ni en el Parlamento catalán, mientras que las condiciones de los intereses correspondían a los de una empresa solvente con una actividad futura asegurada.

Declaración de administrador

Ahora, la formación espera a que los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona declaren a la administración concursal para poner en marcha el proceso. Deberán calificar los préstamos para saber si alguno tiene prioridad de pago y se intentarán buscar ingresos para liquidarlos.

El principal activo de Unió es la sede central, situada en la calle Nàpols de la capital catalana. De hecho, tal y como recuerda Espadaler en su misiva a la militancia, el convenio con los acreedores se negociaba en paralelo a otras medidas para salvar las dificultades económicas como el “expediente de regulación de empleo (ERE), la reducción de gasto o la puesta en venta de la sede central”.

Defensa de las ideas del partido

El secretario general mantiene que estas iniciativas les habrían permitido “garantizar la viabilidad del partido”. Con todo, no tira la toalla: “Siempre hemos dicho que, al fin y al cabo, los partidos políticos son herramientas al servicio de las ideas”. Espadaler manifiesta que, a pesar de las “dificultades de definir el futuro más inmediato”, continúa creyendo que las “ideas que defendemos desde Unió aún son vigentes y más necesarias que nunca”.

“Es tiempo de asumir la realidad por difícil que sea, de gestionarla con honestidad e inteligencia política y, especialmente, de mirar hacia delante”, sentencia.
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