Santander avisa a Sánchez de cobrar impuestos sobre “ingresos no generados”

La entidad prefiere eludir el cálculo de la nueva figura impositiva por que es “altamente especulativo”

José Antonio Álvarez, consejero delegado del Santander / CG
25.07.2018 16:34 h.
3 min

Como no podía ser de otra manera, el posible impuesto a la banca anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez sobrevolaba la presentación de resultados del Banco Santander del primer semestre del año. Y José Antonio Álvarez, el consejero delegado de la entidad, salía al paso del tema para apuntar que “no es bueno poner impuestos sobre ingresos no generados”, y añadía que “la fiscalidad no debe generar incertidumbre sobre los operadores”.

No obstante, aseguraba Álvarez, que se “está especulando mucho con este asunto”, y que, si al final, se impone algún coste adicional a la banca, “ya se verá qué hacemos”, añadía el consejero delegado. “Si no sé lo que pasa, no sé lo que voy a hacer. De momento, comentar sobre este asunto es prematuro y altamente especulativo”, añadía.

A pesar de intentar echar balones sobre el tema, José Antonio Álvarez, cuestionado sobre cómo sería el impacto de ese impuesto, sí quiso dejar claro que es necesario andarse con pies de plomo por lo pernicioso que puede resultar un impuesto sobre el sistema financiero y para evitar “efectos colaterales”, dejando entrever que, al final, de una u otra forma, el cargo revertiría sobre los clientes.

Adiós al riesgo inmobiliario: 1% del balance en España

Junto a este tema recurrente, el consejero delegado también se congratulaba del mínimo agujero inmobiliario del banco. “El riesgo de la exposición inmobiliaria es algo que hemos dejado claramente atrás, y ya solo representa el 1% del balance en España”, apuntaba Álvarez.

Tras el acuerdo alcanzado con Blackstone el pasado año, con el traspaso de activos problemáticos valorados en 30.000 millones de euros, la actual exposición inmobiliaria del Santander suma un valor bruto de los activos de 10.100 millones de euros que, tras restar 5.000 millones de dotaciones, se queda en un neto de 5.100 millones de euros, repartidos en 4.000 millones de activos inmobiliarios y 1.100 de créditos morosos.

Sobre estos activos, la idea del Santander es seguir vendiéndolos en el futuro. “No forman parte de nuestro negocio core, y por eso tenemos la intención de vender con cierta celeridad, siempre que el precio sea el adecuado”, comentaba Álvarez. En este sentido, el Santander está apreciando que, a pesar del alto volumen de activos traspasados, sigue habiendo mucho interés por parte de los fondos de inversión en realizar más compras.

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