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Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE) en la rueda de prensa tras las medidas por el coronavirus / EP

La política monetaria mueve ficha contra el coronavirus: así actuó en los anteriores crash

Tanto la FED, el BCE como el Banco de Inglaterra han implementado diferentes medidas para combatir la pandemia

7 min

Los organismos económicos mundiales mueven ficha para reducir el impacto, que ya es innegable, del coronavirus en las arcas de los Estados, los sistemas financieros y las empresas.

En los últimos días, la Fed --Reserva Federal de EEUU-- decidió bajar los tipos de interés de 0,5% en los tipos de interés para contrarrestar los efectos del coronavirus en los mercados y en la economía. Pero la gran sorpresa, la dio el domingo por la noche. El banco central americano ha puesto los tipos al 0% en una decisión histórica.

Mientras, el Banco Central Europeo (BCE) comunicaba este mismo jueves sus políticas para luchar contra el Covid-19. Su presidenta, Christine Lagarde, se encomienda a la compra de deuda y a la inyección de liquidez para frenar la sangría económica que se avecina sin tocar los tipos de interés.

Días atrás también se tomó otra medida histórica en el Banco de Inglaterra. El organismo que dirige Mark Carney votó por unanimidad recortar los tipos de interés en 50 puntos básicos, pasando del 0,75% al 0,25%.

Otras medidas

Otras instituciones también han implantado medidas económicas de urgencia para contrarrestar los daños del coronavirus. La Unión Europea destinará hasta 25.000 millones a la creación de un “fondo de respuesta” para garantizar el funcionamiento de los sistemas sanitarios, la liquidez de pequeñas y medianas empresas y evitar el deterioro de los mercados laborales.

El Gobierno de España también ha adelantado un total de 2.800 millones de euros a las Comunidades Autónomas para que sean destinadas a la Sanidad. El Ejecutivo retrasa los pagos de Hacienda de hasta 30.000 euros, lo que supondrá una inyección de liquidez de 18.000 millones de euros. También ofrecerá unos préstamos a empresas del sector del turismo por valor de 400 millones de euros.

La precipitación del crack del 29

Mientras se toman decisiones, los economistas miran al pasado. En los últimos 100 años, se desataron dos crisis económicas que dejaron al sistema financiero en coma. En ambos casos la economía tardó casi una década en salir adelante. Hablamos del crack del 29 y de la caída de Lehman Brothers en 2008.

En la primera de ellas, en octubre de 1929, tras la época de los felices 20, los sistemas financieros se desplomaron tras no sostener la diferencia entre la economía real y la bursátil. Los parqués sufrieron un retroceso sin precedentes y la economía cayó en una galopante recesión.

Las instituciones económicas, aún en pañales, tomaron pocas y malas decisiones. Las primeras medidas fueron deflacionistas para intentar buscar un equilibrio de los precios y dar salida a los stocks acumulados en busca del equilibrio de los gastos e ingresos de los Estados. Con estas reformas se buscaba también tener una moneda fuerte.

El proteccionismo fue otro clavo al que se agarraron los dirigentes de las grandes potencias económicas. Como se subrayaba anteriormente, las entidades regidoras fiscales y monetarias no existían y la regulación del comercio brillaba por su ausencia. Así, los gobernantes cerraron fronteras para impulsar su propia economía. Reino Unido, por ejemplo, plegó sobre sus propias colonias y reforzó la posición de la libra esterlina. 

Mientras, Estados Unidos optó por la devaluación, algo que nunca funcionó y desencadenó la Gran Depresión. Tuvo que llegar Roosevelt para salvar a la economía norteamericana a través del New Deal. Medidas como fijar salarios mínimos en la industria, reducir la jornada laboral y obras públicas llevaron un soplo de aire fresco y provocó una expansión sin precedentes.

La caída de Lehman Brothers

Octubre de 2008. El sistema financiero mundial cae en picado tras la caída de Lehman Brothers y los tambores de recesión resuenan en todos los rincones de las economías más avazadas. Con unas autoridades gubernamentales más fortalecidas y mejor diseñadas era el momento perfecto para medir el grado de competencia.

La Fed estaba dirigida por Ben Bernanke. “No quiero ser Mr. Rescates”, espetó entre bambalinas. La primera medida que tomó fue la de dejar caer a Lehman Brothers. “Fue la decisión más complicada de mi vida”, dijo el presidente de la Fed. Pero no fue la única. El banquero, que había estudiado todos los errores de la Gran Depresión, actuó con contundencia y bajó tipos al 0% inmediatamente del crash para bombear hasta 3,5 billones de dólares.

Mario Draghi sale al rescate

Europa, por su parte, no controló la solución. Las políticas monetarias no fueron acertadas y le jugó la partida a la crisis de manera diferente a la Reserva Federal. El 3 de julio de 2008 el BCE elevó el precio del dinero del 4% al 4,25% para combatir una inflación que superaba con creces su objetivo al alcanzar el 4% en junio de ese año, el máximo histórico de la Eurozona. Para octubre daba marcha atrás a medida que los precios se moderaban y el crecimiento económico se evaporaba en medio de la peor crisis económica desde la Gran Depresión.

En 2011, se volvieron a subir los tipos, desencadenando otra sacudida económica que Europa sentiría con fuerza. Una vez que llegó Mario Draghi, la cosa cambió. El banquero italiano copió el modelo estadounidense y bajó tipos de interés al 0% y activó las políticas de QE para pasar a bombear hasta 4,6 billones de euros al sistema financiero.