Fachada del Hospital Plató, que se integrará en el Clínic Barcelona / CG

Fachada del Hospital Plató, que se integrará en el Clínic Barcelona / CG

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Secretismo en la integración del Hospital Plató en el Clínic

Opacidad absoluta en la operación de fusión del centro sanitario de la parte alta de Barcelona con el complejo sanitario del Eixample: ambos 'viven' del dinero público

3 diciembre, 2020 19:00

Discreción total en la integración del Hospital Plató en el Clínic. Las negociaciones para que el mejor hospital catalán se una al centro sanitario satélite barcelonés, información que avanzó este medio, se lleva a cabo con el máximo secretismo. Lo único que ha trascendido hasta ahora es la disgregación de la Fundación Plató Social, que se desgajará del equipamiento para seguir con los "proyectos sociales" que lleva a cabo tal y como indica el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) de hoy jueves, 3 de diciembre.

La publicación oficial da cuenta [consultar aquí] de que el Hospital Clínic Barcelona "adquirirá todos los derechos y obligaciones de los elementos transmitidos" del Hospital Plató. Ello incluye la "actividad sanitaria, así como los activos y pasivos". Por su parte, Plató Social continuará con su labor filantrópica, que incluye proyectos en España y en Senegal.

¿Quién pagará la deuda y a los trabajadores?

Esto es todo lo que se conoce, y no habrá más datos porque Plató guarda silencio y se remite a una nota de prensa emitida el 29 de octubre. Sobre la mesa quedan incógnitas por desvelar, como quién pagará la deuda a largo plazo del Hospital Plató, que totaliza 34 millones de euros; bajo qué convenio se contratará a los 500 trabajadores del centro sanitario situado en la zona alta de Barcelona, o si se utilizarán recursos públicos en la operación.

Según las últimas cuentas publicadas, las de 2017, el Hospital Plató facturó 41,80 millones de euros. El beneficio neto fue de unos 351.000 euros, un ligero incremento respecto al ejercicio anterior. La retribución de Jordi Pujol, su director gerente, alcanzó los 118.626 euros, un salario superior al que cobra, por ejemplo, la consejera catalana de Salud, Alba Vergés.

Falta de espacio en el Clínic

La opacidad de la integración del Hospital Plató en el Clínic tiene lugar pese a que ambas ciudades sanitarias deben la mayoría de su facturación al dinero público. El mejor hospital catalán y su satélite, que engullirá el 31 de diciembre, forman parte de la red Siscat de dispositivos sanitarios concertados, a los que el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) paga anualmente una cantidad en función de la actividad que asumen.

Cualquiera que fuere la fuente de ingresos, lo factual es que el complejo médico que pilota Josep Maria Campistol se ha quedado sin espacio. Proyecta trasladarse al recinto de la Escuela Industrial, una operación que ha generado rechazo vecinal e incluso ha despertado las dudas del Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC). Es en este marco que se produce la fusión Plató-Clínic.