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Gonzalo Gortázar, ante la responsabilidad de tener al FROB de socio / CAIXABANK

Gortázar: “Tener al Estado de socio supone mayor responsabilidad para Caixabank”

El presidente de Bankia confirma que “no hay calendario” para la salida del Estado del capital del banco producto de la fusión con Caixabank

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La absorción de Bankia supondrá un antes y un después en la historia de Caixabank. Y no sólo porque la entidad resultante se convertirá en un campeón nacional de la banca sino porque, además, tendrá como segundo accionista ni más ni menos que al Estado. Una circunstancia que el consejero delegado la entidad, que también lo será del nuevo Caixabank, Gonzalo Gortázar ha admitido que supone una responsabilidad añadida.

“El Estado hizo en su día una inversión muy importante en Bankia y ahora debemos trabajar para que pueda recuperar lo máximo posible”, ha señalado el ejecutivo durante la rueda de prensa para presentar el acuerdo de fusión aprobado este jueves por los consejos de administración de ambas entidades.

Sin problemas con el FROB

Gortázar hacía así alusión a la inyección de 20.000 millones de euros de fondos públicos realizada en 2012 para rescatar a Bankia de una más que delicada situación financiera. Una cantidad de la que el Estado ha podido recuperar desde entonces poco más de 3.000 millones a través de los dividendos y de la colocación de sendos paquetes en bolsa en 2014 y 2017.

No obstante, Gortázar ha descartado que la presencia del Fondo de Reestructuración Oordenada Bancaria (FROB) en el capital del nuevo Caixabank, del que tendrá cerca de un 16%, vaya a traer algún tipo de problema y, para argumentarlo, ha recordado los sucedido en Bankia desde que fue nacionalizada. “El equipo de Bankia ha podido hacer su trabajo durante todos estos años al margen del FROB. Y esto no tiene que cambiar ahora”.

Sin calendario de privatización

En la misma línea se ha pronunciado precisamente el más “afectado”, José Ignacio Gorigolzarri, futuro presidente del nuevo Caixabank y que ha estado al frente de Bankia precisamente desde su toma de control por parte del Gobierno. “En todos estos años no ha habido ni una injerencia política, con gobiernos diferentes, y no tiene por qué haber cambios. El FROB mantendrá la misma profesionalidad e independencia respecto al equipo de Caixabank”.

En cualquier caso, la presencia del Estado en el capital del nuevo Caixabank es algo a lo que la entidad tendrá que habituarse porque, a pesar del compromiso adoptado en su día con el Banco Central Europeo (BCE), no parece que la venta de la participación pública vaya a producirse a corto plazo. “No hay calendario”, ha reconocido Goirigolzarri, quien recordó que la fecha límite para la privatización, fijada a finales de 2021, está fijada por una Ley que contempla la posibilidad de retrasarla.

Éxito del rescate

“El Gobierno nos ha trasladado que el objetivo final es la privatización pero también maximizar su valor. Y si se tiene en cuenta que la banca cotiza actualmente a sus precios más bajos en 30 años, no parece que el actual sea el mejor momento para vender”.

Goirigolzarri ha ido aún más lejos al apuntar que la inyección de dinero público en Bankia fue un éxito, “independiente de si el Estado logra recuperar todas las ayudas o no. La medida se tomó para rescatar a los depositantes y el objetivo se logró. Si éstos hubieran tenido que recurrir al Fondo de Garantía de Depósitos, el coste se hubiera ido a los 60.000 millones de euros”, ha recordado el actual presidente de Bankia.

Reparto de tareas

Gortázar y Goirigolzarri compartirán funciones ejecutivas en el nuevo banco, aunque el primero llevará el peso del negocio. Sobre el segundo recaerán las áreas de secretaría del consejo, comunicación y auditoria. “El reparto de tareas lo acordamos el primer día, sin ningún problema”, ha destacado Goirigolzarri, que actuará como nexo entre la cúpula de mando y el consejo. “Esta integración es muy compleja y en todas las que he hecho anteriormente he aprendido lo importante que es la coordinación entre ambos”.

Una de los interrogantes más repetidos a lo largo de la extensa comparecencia de ambos, cercana a las dos horas y media, ha sido el relativo al ajuste laboral que requerirá la fusión, aunque Gortázar ha insistido en señalar que aún es muy pronto para detallarlo.

Ajuste laboral creativo

El calendario que manejan los dos bancos apunta a que la operación puede estar completada a finales del primer trimestre de 2021, ya con todos los permisos y autorizaciones en la mano. “Será entonces cuando podamos cuantificar el ajuste pero los primeros que tienen que conocerlo son los representantes de los trabajadores”, ha indicado Gortázar.

No obstante, el ejecutivo adelantó que el sistema utilizado podría diferir del de las jubilaciones anticipadas, al que han solido recurrir el sector en los últimos ajustes de este tipo. “Vamos a intentar ser creativos, tenemos que negociar para conseguir lo mejor para el banco y también para las personas”.

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